junio 14, 2018

Tu palabra












Trémula y sensible cual simple hoja,
causa y secuela de toda belleza,
lóbrego y nostálgico verdor sublime,
párvulo blasón, tarda nobleza.

Alas al viento, pensamiento libre,
sueño intrincado, destino trunco,
historia instantánea, magna simiente,
brisa leve que mece el junco.

Así es tu palabra, precisa y tenue,
severa y alegórica reminiscencia,
la Galia la acunó, una y milagrosa,
hoy infinita, allende tu presencia.

A 32 años de su partida...

Dante Roberto Salatino

mayo 10, 2018

Nueva publicación: Language Production - Part II

Se ha publicado la segunda parte del artículo "Language Production" en el IJRMSS de Laos.

mayo 06, 2018

En el 162 aniversario de su nacimiento

Quiero recordar el nacimiento de uno de los que me enseñaron a pensar. Se me ocurrió que una buena manera de hacerlo la constituye el evocar algunos principios, sobre la psiquis, que descubrí gracias a sus inigualables aportes.

Habitualmente se considera el pensamiento, o bien como una simple función del cerebro, siendo de esta manera la consciencia, un epifenómeno del estado cerebral o bien que los estados cerebrales y los estados del pensamiento son traducciones en dos lenguas distintas de un mismo fenómeno original.

La solidaridad evidente, que como hecho, existe entre la consciencia y el cerebro es confundida por la ciencia con la hipótesis de su equivalencia, tan adecuada a la ciencia positiva.

El pensamiento es la función psíquica de carácter utilitario que le da sentido a la realidad, volcándose a la acción.

El cerebro posibilita que esta función se cumpla, pero no participa de ella, sino que se constituye en un administrador del movimiento. Es decir, el cerebro no es el órgano del pensamiento ni de la consciencia, solo posibilita que estos aspectos de la vida psíquica se proyecten sobre la vida en relación, para lograr que una acción sobre ella sea eficaz. Así, el cerebro es el órgano que sirve para 'prestar atención a la vida' (sea ésta biológica, psíquica o social) y cuando aparece alguna alteración que se constituye en patológica, es menos una mala función que un discurrir al margen de la realidad, como alguien que sueña.

El pensamiento es lo que sirve de unión entre los mecanismos sensorio-motores de la acción vivida en el presente y la totalidad de los recuerdos de la vida del sueño, aquella oculta en el pasado por las necesidades actuales de acción. Parafraseando a Bergson podríamos decir que: alguien que soñara su existencia en vez de vivirla tendría ante sí, en todo momento, los infinitos detalles de su historia.

Dante Roberto Salatino

abril 18, 2018

"Yo lo haré con elegancia"

En 1920 se llevó a cabo la 86ava convención de la Sociedad Científica de Naturalistas y Médicos Alemanes, en la ciudad de Bad Nauheim del estado de Hesse, Alemania. (Foto)

Allí concurrieron, entre otros, Gustav Hertz, Otto Hahn, Albert Einstein, pero también, un físico experimental especialista en óptica: Ernst Gehrcke y el activista anti-semita Paul Weyland, quienes hicieron sendas presentaciones donde atacaban duramente la teoría de la relatividad de Einstein.

Este episodio obligó a Einstein a elaborar una respuesta que fue publicada en el Berliner Tageblatt, del 27 de agosto de 1920, con el sugestivo título: "Albert Einstein: Mi respuesta. Sobre la Anti-relatividad teórica Co., Ltd.". Evidentemente, haciendo alusión al Sindicato de Científicos Alemanes para la Preservación de la Ciencia Pura, recientemente creado y de neto corte anti-semita.

Los problemas no terminaron allí, ya que en 1931 se publicó un libro titulado: Hundert Autoren Gegen Einstein (Cien autores en contra de Einstein) 

En principio, no es sorprendente que muchos hayan formado un prejuicio desfavorable contra la teoría de la relatividad después de haber presenciado el desarrollo de solo sus manifestaciones más externas. Este es el trabajo de entusiastas de esta teoría demasiado entusiastas pero menos bien informados, que han cometido serios errores tácticos y graves errores sin que su autor sea culpable en absoluto. Pero además, con una clara intención de atacar al físico y no tanto a su teoría.

Antes de morir, en las primeras horas del 18 de abril de 1955 en el hospital de Princeton, a consecuencia de la rotura de un aneurisma de aorta abdominal, luego de rechazar una cirugía reparadora, dijo: "Quiero irme cuando quiero. Es de mal gusto prolongar artificialmente la vida. He hecho mi parte. Es hora de irse, y yo lo haré con elegancia." ¡Y vaya si lo hizo! Cuando se enteró de la publicación del libro en contra de su teoría de 1931, el genio había dicho: ¿Por qué cien? Si estuviera equivocado, bastaría con uno solo.

Dante Roberto Salatino

abril 17, 2018

Una flor en mi camino


Como en aquella madrugada, el frío me cala hasta los huesos,
orada mis recuerdos, desarma el presentimiento, adivina lo impensable.
Como en aquella madrugada, sin luna y sin esperanzas.

Te fuíste sin que supiera, sin siquiera haber llegado,
sin embargo quedaste clavada en mi corazón, apacible, según tu temple.
Imploraste, en silencio, mi ayuda y yo no te escuché.

Tu historia que quedó sellada en ese instante siniestro,
reclama a los pájaros blancos de tu alma, su serenidad.
Y a mis desleídos recuerdos, tu imágen, tu voz, y tu cariño.

Nuestros senderos se cruzaron y fue conocer la magia,
y vestir mi apagada vida de doseles y colores.
Aunque puro oropel, porque los compromisos te consumieron.

Fiel y mansa entregaste tu vida a la rapiña callada e infame,
y una noche sin luna se calló para siempre tu sonrisa y tu luz.
A pesar de separarnos sin un adiós, dejaste una flor en mi camino.

Dante Roberto Salatino