mayo 21, 2016

Neuroartes

Luc Delannoy nació en Bélgica, es filósofo de formación y actual director del Instituto de Neuroartes, una red internacional de artistas, filósofos, científicos y profesionales de la salud mental con sede en México, cuyo propósito
es desarrollar programas formativos y preventivos de salud mental.

Una larga trayectoria como investigador y profesor invitado en varias universidades del mundo, lo han llevado a indagar sobre los horizontes de la mente y la conciencia humana. Se trata de un trabajo donde progresivamente ha ido tomando protagonismo el tema de la autonomía en pacientes que padecen trastornos neurológicos y mentales, sobre todo, Alzheimer. De este modo, Delannoy ha podido romper las barreras disciplinarias y combinar en un mismo paisaje los aportes de la neurología y la filosofía de la mente, con una perspectiva particular de la estética donde lo artístico tiene un rol vital.

He tenido el inmenso placer de departir muy agradables momentos con este profesional y su familia, que nos han visitado en Mendoza. Delannoy presentó una conferencia sobre los fundamentos de su programa de rehabilitación en el Departamento de Filosofía de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNCuyo.

mayo 15, 2016

Una mañana en Trapiche

Una agradable mañana, hace ya varios años, me encontraba disfrutando de unas vacaciones en Trapiche (San Luis). Como acostumbraba habitualmente en casa, ese día me dispuse a desayunar muy temprano, mientras leía un libro de Filosofía. Mi habitual soledad en esas circunstancias se vio interrumpida por alguien, que al parecer, compartía mi desvelo. En tono afable, y pidiendo las disculpas pertinentes, hizo un comentario sobre el título del libro que estaba leyendo. Así conocí, casualmente, a un personaje inolvidable: Adolfo Ruiz Díaz, un intelectual brillante, amplio dominador de la literatura, la filosofía y las artes plásticas.

El recuerdo de aquel instante irrepetible de mi vida está motivado por un artículo publicado esta mañana por diario Los Andes sobre la muy nutrida biblioteca que Ruiz Díaz legó a las próximas generaciones.

Lamento no haber podido departir más tiempo con alguien tan sabio. En ese entonces, solo me dedicaba a mi Cardiología, y ni en sueños podía imaginar que estuve caminando toda la mañana, por la orilla de un sereno riacho junto a quien fue Decano de la Facultad de Filosofía de UNCuyo, en donde me doctoré en Lingüística 36 años después.

A propósito, busqué en los catálogos de Biblioteca de la FFL su libro: "Borges. Enigma y Clave". Inexplicablemente, no se conserva ni un solo volumen, y eso que fue por esta obra que el mismo Borges, dijo que él en realidad no existía, sino que era el invento de un profesor de Mendoza.

mayo 13, 2016

Una vida dedicada al Psicoanálisis


Con motivo de cumplirse el 160º aniversario del natalicio de Sigmund Freud el Freud Museum London ha hecho una exposición sobre su vida y su obra, he aquí el enlace.

mayo 06, 2016

El dueño de la aventura deseada

Hace 160 años nacía quien le cambió el significado a la palabra 'psiquis'. De ser la protagonista de un mito latino sobre una divinidad griega que representaba la personificación del alma, pasó a ser la referencia del aparato mental definido en contraste al cuerpo; pero además, como el reservorio de energías conflictivas y deseos disfrazados que delinean, en parte, el inconsciente individual.

Si bien el inconsciente no fue un descubrimiento de Freud, basándose en su infancia, nos enseño que estaba poblado de brumas, imágenes ilusorias, seres familiares y extraños, miedos y recuerdos que no conocíamos. Nos enseñó que tanto en la vida cotidiana a plena luz del día, como en los sueños o en franco estado de locura, los 'habitantes' del inconsciente se confunden y luchan entre sí por prevalecer; fuerzas reprimidas que no somos capaces de integrar a nuestras vidas y que pueden permanecer ocultas, hasta que un 'recuerdo' de la infancia, de esos que se grabaron en nuestra psiquis cuando transitábamos nuestra 'amnesia infantil', los trae a la palestra y los erige como amenazas peligrosas.

Freud fue quien nos mostró que esos recuerdos, los del inconsciente, deben provocar nuestra fascinación, porque en ellos está la clave de una aventura deseada por todos: el descubrimiento de nosotros mismos.