octubre 11, 2015

Amiga

Hace tiempo conocí la calma,

de quien, tomándome de la mano,

me reveló parte del arcano

de mi vida y de mi alma.


Hace tiempo y de forma cercana,

alguien vertió un caudal de agua fresca,

sobre mi senda prolongada y yesca,

que se encendió aquella mañana.


Hace tiempo una serena mirada,

me dijo más que todas mis lecturas,

sobre una flor que sublime y pura,

había aparecido en mi alborada.


Hace tiempo que la conozco y sin embargo,

aún/todavía me sorprende aquella flor,

que con sus destellos opaca el sol,

y con su cadencia emula al prado.


Hace tiempo que sé de su compañía;

que camina a mi lado, aunque distante,

no por falta de cariño ni de talante,

sino porque es mi mejor amiga.