octubre 04, 2014

Historia de la Lógica Transcursiva (Capítulo 357)

Cuaderno XV (páginas 2147 a 2152)

(En este capítulo continuamos con el análisis teórico del funcionamiento de la corteza cerebral)

SISTEMA OLIVOCEREBELOSO

La figura publicada en el capítulo anterior muestra que una vez decodificado el patrón percibido (codificado por un color) en los ganglios de la base es transmitido a través de las fibras musgosas: 1) a las células granulosas, para trasladarlo a las células de Purkinje; 2) a las células del núcleo cerebeloso profundo inhibidor, para preparar los patrones de acoplamiento respectivos; y 3) a la oliva inferior (OI) en donde ingresa por O (2). (en la misma figura)


DETALLE DESDE LA LÓGICA TRANSCURSIVA, DEL FUNCIONAMIENTO CEREBELOSO 
Referencias: ⨁ = XOR - ≣ = equivalencia - G = célula granulosa - CP = célula de Purkinje - CC = célula en cesta - E = célula estrellada - NP- = célula del núcleo profundo inhibidor - CG = célula de Golgi - NP+ = célula del núcleo profundo activador - 1-7 = proceso de activación/inhibición - 1m = entrada por fibra musgosa - 1t = entrada por fibra trepadora - (-G) = inhibición de la célula granulosa 001-110 = códigos binarios correspondiente a cada célula - C (CNC) = vigilia
000-111 = estados de inconsciencia/consciencia, respectivamente 

La figura anterior nos dice que en el funcionamiento cerebeloso y desde el punto de vista transcursivo, se pueden distinguir dos niveles operativos, uno superficial o de activación, en donde el flujo es hacia la derecha (triángulo gris de la figura del capítulo anterior), y otro profundo o de inhibición en donde se da un flujo hacia la izquierda (círculo gris de la figura del capítulo anterior), y además que ambos se resuelven simultáneamente; veamos cómo sucede esto (los detalles anatómicos seguirlos en la figura del capítulo anterior).

Los estímulos sensitivos llegan al cerebelo por dos vías distintas, por un lado, desde la oliva inferior a través de las fibras trepadoras (1t), y por otro, mediante las fibras musgosas (1m) que traen información desde la corteza cerebral, la médula espinal y desde la formación reticular. El estímulo que llega por la fibra trepadora activa directamente solo una célula de Purkinje además de la célula del núcleo profundo activador (NP+); en cambio, el que llega por la fibra musgosa, activa miles de células de Purkinje de manera indirecta, a través de las fibras paralelas de una célula granulosa, y en forma directa, también, a la célula del núcleo profundo activador (NP+). Una vez ingresado el estímulo al cerebelo por una célula granulosa, a través de sus fibras paralelas, la activación alcanza una célula de Purkinje (1m); de esto se deja constancia mediante la operación XOR que en sí significa un desplazamiento superficial conservador, es decir, que ambas células son tenidas en cuenta simultáneamente y por tanto, se puede operar con ellas. Esta operación pone en funcionamiento el nivel profundo (o inhibidor), la activación que viaja por la fibra paralela, alcanza a la célula en cesta (2) que produce una inhibición a nivel del segmento inicial del axón de la célula de Purkinje y una inhibición de las fibras paralelas de la célula granulosa (3). Los dos procesos activadores descritos dan lugar al establecimiento de un nivel adecuado de consciencia (C = vigilia = 111) para que se puedan llevar a cabo los movimientos que se están preparando.

Siguiendo en el plano profundo, el estímulo que va por la fibra paralela, ahora activa a la célula estrellada (4) que inhibe las dendritas de la célula de Purkinje, desactivándola completamente. Una operación de equivalencia deja constancia de lo anterior.

Al mismo tiempo que la célula de Purkinje es totalmente inhibida, envía una proyección a la célula del núcleo profundo inhibidor (5 y NP- en la figura anterior); inhibición que es transmitida a la oliva inferior. Por otro lado, y también a través de las fibras paralelas, es activada la célula de Golgi (6) que inhibe la célula granulosa (7 -G [Desde el punto de vista de la lógica transcursiva, esta inhibición es una negación clásica, es decir, el código binario de la célula de Golgi es 101, y el de la célula granulosa es 010, o sea, su opuesto] ). Como resultado de esta última inhibición, la célula en cesta, la célula estrellada y la célula de Golgi no son estimuladas, y por tanto, deja preparado todo el circuito para recibir una nueva activación a través de las fibras trepadoras y musgosas.

a)Una vez logrado lo anterior se dispara, por las fibras trepadoras y simultáneamente, por un lado, una ‘espiga compleja’, que codificando un patrón de activación complejo, va hacia las células de Purkinje en donde queda ‘almacenada’ en una disposición particular de las seis conductacias iónicas que están involucradas en la respuesta eléctrica de estas células (Llinás y Sugimori, 1980), y luego es transmitida al núcleo cerebeloso activador; y por otro lado, una activación (mediante un tren de espigas simples?) para que se genere un patrón de desacople electrotónico de acuerdo al patrón percibido, y lo transmita nuevamente a la OI, para dar por terminado el proceso (retroalimentación interna).

b) Desde la corteza cerebelar se transmite el PAF (patrón de acción fijo) que se acaba de ‘aprender’ al grupo adecuado de músculos, que una vez activados, devuelven una señal a la OI, vía la formación reticular (retroalimentación externa), para indicar que ya se llevó a cabo la tarea encomendada. Esto ingresa en OI por S (1 en la figura del capítulo anterior) para que se tenga un registro ‘consciente’ de la tarea realizada y cuál fue el resultado de esta, que en caso de ser malo, se activa el nivel de consciencia totalmente para hacer las correcciones pertinentes y ‘aprender’ de nuevo la rutina.

c) Los núcleos profundos cerebelosos considerados son cuatro: 1) el activador, 2) el inhibidor, 3) el que controla el nivel ‘0’ de consciencia, y 4) el que controla el nivel ‘1’ de consciencia. Están representados por el color negro y blanco, respectivamente y conectados entre sí por la formación reticular que oficia de ‘escala de grises’, es decir, de interpretador de la señal moduladora que parte desde el locus coeruleus y el hipotálamo, que determinan, el primero, el pasaje del estado de vigilia al de sueño y viceversa, mientras que el segundo, controla el pasaje entre las etapas del sueño (sueño NO MOR a sueño MOR). Este aspecto es fundamental a la hora del funcionamiento correcto de todo el sistema, pues, la actividad muscular como respuesta a lo percibido, solo se lleva a cabo en estado de vigilia, y no se hace de un modo ‘todo o nada’ o continuo, sino que al contrario, se lleva a cabo de una manera discontinua y a través de una oscilación de entre 8 a 12 Hz que se origina en la oliva inferior, para asegurar la fluidez de la respuesta muscular.

¡Nos vemos mañana!