octubre 23, 2013

Historia de la Lógica Transcursiva (Capítulo 11)

Cuaderno I (páginas 63 a 68)

Hoy vengo de pagar la última cuota de los sueldos adeudados a la Obra Social Provincial, y me dispongo a tomar un café en el mismo lugar en donde, durante años, seis días a la semana, veníamos a desayunar con mi amigo. Ahora ya hace bastante que esto no ocurre, pues nos hemos separado por motivos que en algún momento detallaré. Estoy mascullando sobre aquellos lindos momentos de mi vida, mientras intento leer un apunte escrito unos días antes, cuando siento una voz muy próxima y conocida que me dice, - puedo compartir su mesa, Doctor. Levanto la vista y allí lo veo, enfundado en su siempre impecable sobretodo azul oscuro, y con la mano extendida para saludarme. Se trata de un exAPM (Agente de Propaganda Médica) que también fue embarcado en esa aventura que fue tratar de levantar del suelo, una importante institución hospitalaria perteneciente a una mutualidad, con el cargo de Gerente Comercial, y que precisamente es de donde me echaron, hace hoy, cuatro meses.

 - ¿Cómo estás?, me dice el exAPM, a lo que respondí con un nudo en la garganta y con voz entrecortada, - aquí me ves, tratando de sobrevivir; tratando de olvidar los malos momentos vividos, pero a la vez, recordando los buenos y analizando las promesas incumplidas. ¿y vos? - Bueno, en las mismas condiciones que vos, con la diferencia que yo no permití que me echaran, sino que renuncié.
- ¿Por qué hiciste eso? le pregunté. - Porque no podía quedarme en un lugar en donde fuimos tres a conquistar el mundo, y en donde vos eras una pieza clave, y después se decide echarte, por razones que, a mí por lo menos, nunca me quedaron claras. Como insistí para que nuestro, ahora ex-amigo en común, me dijera qué fue lo que ocurrió, y me respondió que eso no era un asunto mío, renuncié.

- Yo te agradezco el acto solidario, pero no era necesario hacer lo que hiciste, ¿y ahora en qué vas a trabajar? [él también había dejado el empleo que tenía y que le había costado mucho conseguir, luego que lo echaran de un prestigioso laboratorio medicinal, en donde ocupaba el cargo de Gerente regional] - No te preocupes, ya saldrá algo - resignado me dijo el exAPM, con el que había entablado tiempo atrás una cierta amistad. En silencio ambos nos dispusimos a desayunar. Como hoy es Miércoles, ya es hora de ir al consultorio, por tanto me levanto para ir a pagar, cuando el exAPM, me dice, - de ninguna manera, vaya no más que yo me encargo. Despidiéndome de él, me retiro del lugar.

Solos con mi 'estimado' colega, la Dra. faltó, nos disponemos a seguir revisando la Teoría General que yo trataba de armar. Paso a leer. Nacemos porque la necesidad biológica no puede satisfacerse adecuadamente intraútero. Nos vemos, con el nacimiento, insertos en un mundo nuevo que no conocemos, y al que estamos incapacitados de manejar; o sea, somos incapaces de obtener por nuestros propios medios, satisfacción de una necesidad básica impostergable. Esta necesidad está constituida por una vertiente individual (supervivencia), y una vertiente grupal, la de la especie (sexual); esto representa la fuerza motriz que disponemos durante toda la vida para alcanzar los conocimientos necesarios para llevar a cabo nuestra tarea: perpetuarnos, para lo cual, es imprescindible subsistir.

El aprovechamiento del mundo que nos rodea solo es posible, si podemos armar un 'esquema' de ese mundo para tratar de comprenderlo mediante el aprendizaje, y así utilizar sus bondades para nuestra satisfacción. Ese mundo circundante está formado, básicamente, por objetos dispuestos de distintas formas y en distintas circunstancias con relaciones que los ligan. Nosotros irrumpimos como una perturbación portadora de un profundo desequilibrio, generando un gran conflicto. La forma en que este conflicto puede saldarse es aprehendiendo objetos del mundo. La necesidad 'busca' estos objetos y construye la metaforma que luego tendrán dichos objetos en nuestro mundo interior.

Los objetos del mundo exterior son producto de condensaciones energéticas, en cambio los objetos internos, son 'copias' producidas por un 'molde' que se genera en el intento de clasificar dicho objeto. A este molde lo llamaremos 'clase' y constituye una forma en donde se generará un contenido, vale decir, un objeto determinado; representando de esta manera un elemento estructural de la mente, y por lo tanto, estático.

Esta clase, a su vez, constituye el contenido de una forma genérica, principal o madre que llamaremos, 'metaclase', la cual es delineada por la necesidad primigenia. El mecanismo fundamental por el cual se produce una nueva clase es la simple comparación, por lo menos, en un comienzo. La no coincidencia con lo registrado anteriormente, determina que surja una nueva clase para dar cuenta de un nuevo objeto.

Las clases disponen, a modo de anaqueles vacíos, la capacidad de representar varios aspectos del objeto generado, a saber, 1) Su imagen, es decir, los atributos pertinentes que lo caracterizan externamente (cómo se nos presenta, no qué es); 2) Los componentes de acción que fueron necesarios para individualizarlo; 3) La sensación, o la necesidad no satisfecha que impulsó a buscar dicho objeto; y 4) La actividad objetiva como la caracterización en sí mismo como objeto y polo activo de ligadura futura con otro(s) objeto(s), que llamaremos ostensión [esto bajo coacción], que aporta la valencia vivencial y el aspecto espacio-tiempo.

La coherencia entre los elementos y su ligazón para determinar un molde de futuros objetos internos, lo da la simultaneidad en que se producen, y por tanto, se registran. A la triada 1), 2) y 3) simultánea la llamaremos, 'vivencia'. La conjunción vivencia + ostensión habla de lo que representa integralmente a un objeto, y lo llamaremos 'idea'. Cuando la idea adquiere representación en el lenguaje y se relaciona con otras clases que tienen algunas características en común, constituye una clase más general que presenta, ahora, un estado activo de peso en la formación de futuros objetos. Esta clase activa se denomina 'pensamiento', y a sus objetos, 'pensamientos'. Su aspecto activo está dado por la posibilidad de ejercer alguna actividad de control.

La capacidad ostensiva es heredada por las clases, desde la metaclase y constituye la posibilidad que tienen los objetos generales en la clase, de relacionarse con otros objetos. Necesariamente debe tender a la búsqueda de esta relación con el fin de generalizar las clases para abarcar más objetos que tengan dentro de una cierta tolerancia al error, características vivenciales similares.

La valencia puede ser tan grande como lo es el límite de tolerancia. El límite de tolerancia constituye la diferencia absoluta (error) entre el núcleo definitorio de una clase y el margen aceptado de variación secundaria para considerar un objeto externo como perteneciente a dicha clase. Su valor oscila entre 0 y 1, y se expresa en %. Un valor 0% constituye la identidad absoluta, mientras que un valor 100%, la pertenencia a otra clase. Los valores intermedios expresan la necesidad de relación, y por tanto, una caracterización del 'entorno' de dicho objeto externo, expresado como la 'distancia' espacio-temporal que lo unen a la constelación de objetos externos que en realidad, son el mismo objeto aunque percibido en distintas circunstancias espacio-temporales, es decir, la ostensión.

Esta forma de caracterizar a un objeto da lugar a un cierto imbricamiento entre las clases, pues existe la posibilidad que los núcleos definitorios estén separados por una diferencia, por ejemplo, de 50% entre ellos, lo cual, constituye dos clases distintas (en realidad, una diferencia de solo un 1% entre los núcleos, genera clases distintas). Sus respectivos límites de tolerancia se superpondrán hasta un máximo de un 50%, y esto da la posibilidad de generalizar, o sea, de ampliar las clases a objetos que tienen un % en común de la variación de su núcleo, que necesariamente expresa algo en común; el núcleo de la superclase que es el propósito o función de una clase. (figura)

Cuando se agrega un nombre a una clase, se sigue el camino inverso en cuanto a su significado. En el ejemplo de la figura anterior, primero se define la función o propósito (vehículos), y luego aparece la caracterización estructural (Auto, Avión, Tren), y finalmente sus diferencias estructurales: distintos tipos de autos, autos de distintos colores, de distintos tamaños, etc.


En la figura anterior se puede ver en una síntesis, los aspectos constitutivos de un sistema, desde el punto de vista estructural y funcional. A los estructurales le hemos llamado los 'sustantivos del sistema' [esto último, decididamente influenciado por la Dra. que ha hecho muchos aportes similares. Lo interesante de esta última aseveración radica en que luego va a surgir como una parte fundamental de la teoría]

¡Nos vemos mañana!