octubre 27, 2013

Historia de la Lógica Transcursiva (Capítulo 15)

Cuaderno I (páginas 87 a 92)

Siendo las 11 hs. del cuarto Domingo posterior a la defensa me dispongo, más relajado, a colgar el diploma recién enmarcado que certifica mi doctorado, ya que mi 'estimado' colega, sin razón aparente, no ha venido a las reuniones de estudio que mantenemos desde hace 20 días, los fines de semana.

Estoy en plena tarea cuando suena el teléfono. Atiendo y del otro lado de la línea se escucha, - estimado joven y doctor, doctor, tenga Ud. muy buenos días. Inmediatamente reconocí la voz y la forma tan particular con que me trata, quizás, el único amigo que me queda. Se trata de un Ingeniero en Electrónica con quien, hace más de 40 años, iniciamos la carrera de Medicina. Él, luego del primer año, sintió el llamado de su verdadera vocación, la electrónica, y abandonó medicina.

A pesar de haber emprendido caminos distintos (aunque no opuestos), seguimos en contacto permanentemente, pues vivimos en el mismo barrio, pero además, porque compartimos algunas pasiones; entre ellas, el corazón (como órgano), el cerebro, la psicología, la computación, y sobre todo, estudiar, estudiar, y estudiar. De hecho, hace casi 10 años, a muy poco tiempo de que me echaran de mi trabajo, comenzamos a reunirnos en su casa los Sábados por la tarde; motivo: mi amigo e Ingeniero comenzaba a preparar su Tesis de Maestría. Para mí fue como una bendición esta propuesta de volver a estudiar juntos después de tanto tiempo, porque, por un lado volvía a crecer en mí la ilusión de, algún día, conseguir un doctorado, y por otro, porque tenía alguien con quien compartir mis desgracias laborales. Lo acompañe durante tres años, hasta que consiguió la Maestría.

- Te llamo porque quiero proponerte algo que te puede interesar; ¿puedo ir a tu casa así charlamos?
- ¡Por supuesto! - le respondí - te espero con un buen café.

Acaba de sonar el timbre de casa. Bajo desde mi escritorio para abrir la puerta; efectivamente era mi amigo e Ingeniero (así lo llamo cariñosamente y en respuesta a su trato tan particular para conmigo).
Subimos nuevamente a mi escritorio y nos pusimos a hablar, esperando por un café prometido por mi esposa. - Mirá, lo hago corto, te vengo a proponer que te sumes al cuerpo docente de la Facultad de Ingeniería, en el área de Inteligencia Artificial, y volvamos a trabajar y estudiar juntos. ¿qué te parece?

Gratamente sorprendido por la propuesta, le contesté, - ¡a mí me parece genial!, pero no veo cómo puedo calificar para afrontar semejante compromiso. - No sea modesto Doctor, Doctor - retrucó amablemente mi amigo e Ingeniero, y continuó, - de Inteligencia Artificial sabés tanto o más que yo;  no me dejan mentir los trabajos que hicimos sobre electrocardiograma fetal con Redes Neuronales Artificiales, ¿te acordás? - ¡Sí!, asentí - bueno, y si a eso le agregamos tu reciente y brillante Doctorado en Letras, tenemos antecedentes más que suficientes para proponerte ante el Decano de la Universidad, como parte de la planta de profesores que me acompañarán en Mecatrónica, esta especialidad que yo puse a funcionar hace dos años atrás.

Sellamos mi aceptación con un afectuoso apretón de manos, justo cuando aparecía por la puerta del escritorio, mi amable esposa con un par de humeantes cafés, matizados con unos bizcochitos de fabricación casera, lo que mi amigo e Ingeniero recibió y alabó con su acostumbrado, - ¡muy bien joven Teresita!, se agradece - forma cariñosa con la que se refiere a mi esposa, a la cual conoce antes que yo.

 En la reunión de hoy y con el equipo completo, sigo proponiendo modelos en los que se pueda 'probar' la Teoría General. (figura)


En la figura anterior hice una 'mezcla' de la teoría de Freud, las ART de Grossberg, y de mis aportes.
Si bien la necesidad genérica significa un error (máximo) que hay que tratar de reducir, y en procura de esa tarea, se origina y se pone en funcionamiento el aparato psíquico, no es menos cierto que la distancia al 'mínimo global' (diferencia de nivel) es lo que se utiliza como impulso (pulsión). Por tanto, el aparato psíquico nace y se mantiene debido a un 'conflicto'.

Por un lado hay que satisfacer una necesidad indiferenciada, y por otro, de la insatisfacción (que hay que abonarla), depende su existencia. El segundo aspecto de este conflicto surge como consecuencia de una diferenciación de la necesidad original. Las 'clases' que se crean como respuesta al intento de satisfacer la necesidad primigenia, quedan 'marcadas' en su constitución, por el registro del 'costo' que significa construirlas. Este 'costo' representa el 'peaje' que hay que pagar por tener (el impulso para) el 'derecho a transitar' por la red que faculta su existencia. [se notará que hay en la figura un NO frente a la llave que incluye los elementos de la 'teoría del peaje'. Esto de debe a la fuerte resistencia de mi 'estimado' colega, a su consideración y aprobación]

Se genera así la 'responsabilidad' de pagar tributo a la supervivencia y edificación de lo que llamaremos: 'esquema corporal'. Lo 'recaudado' en concepto de peaje va a incrementar el nivel de necesidad general, y por tanto, una mayor fuerza al impulso original (con controles para evitar la sobrecarga). Porque hay un 'compromiso' inicial que es satisfacer la necesidad genérica de perpetuarse, se produce un registro del aporte que cada clase hace para crear y mantener una estructura que, autosustentándose, dará paso al cumplimiento de dicho compromiso adquirido al nacer.

La diferenciación de la necesidad representa el impulso vital que garantiza que la estructura que se va creando, se autosostenga (narcisismo), y deje siempre intacta, o por lo menos con el mayor nivel posible, la necesidad original (libido) para impulsar siempre la intención de cumplir el 'compromiso' inicial: procrear, sin descuidar la estructura individual, que es la que en relación con los semejantes, dará cumplimiento a dicho propósito. Surge la necesidad de un 'recaudador de impuestos' (el Ello) que se encargue, mediante su administración, para que lo 'recaudado' llegue a destino.

Debido a que tengo que ir a cumplir con mis deberes de médico, el funcionamiento de este modelo lo dejamos para la próxima.

¡Hasta mañana!