noviembre 24, 2013

Historia de la Lógica Transcursiva (Capítulo 43)

Cuaderno II (páginas 255 a 260)

- Lo primero debe ser lo primero, por tanto hoy comenzamos explicando la última figura del capítulo anterior -

Las tablas que aparecen en la parte alta de la figura, y que reciben el presuntuoso nombre de 'Código Genético del ADN psíquico', pretenden dejar registro del giro dextrógiro del triángulo que se encuentra a la izquierda arriba, el cual surge de unir los tres elementos puros (S, V, O) con flechas que indican la sucesión de estos estados, en forma cíclica. De estas tablas, la de la derecha, está confeccionada en base a la combinación con repetición de los estados puros, lo cual arroja 27 posibles combinaciones (3³ = 27); mientras que la de la izquierda, responde a los cálculos decimales de cada una de las 27 secuencias literales pasadas a binario, como ya hemos tenido oportunidad de ver.

Por otro lado, hay 6 modos de registrar una vivencia, es decir, 6 sucesiones (combinaciones sin repetición = 1x2x3 = 6) 'literales' de los elementos puros: SVO, VOS, OSV, SOV, OVS, VSO. Las largas tablas que ocupan gran parte de la figura, representan todos los estados complementarios que surgen desde cada una de las combinaciones anteriores. Así se registran los 27 giros que se derivan, partiendo de cada combinación. Intercalados se encuentran los 'estados finales' que surgen de la operación binaria entre los integrantes de cada combinación.

A la derecha y abajo hay una pequeña tabla titulada 'modalidades operativas', que no representa otra cosa que la forma en que se registra una secuencia; por ejemplo: VVV (63) se registra como V; esta es una forma económica de 'almacenamiento' de este 'lenguaje' tan particular que hemos inventado, patrón → acción. Hay dos tipos básicos de modalidades operativas: 1) dos S y un V, y 2) dos V y un S, lo cual explica las 8 modalidades posibles que aparecen en la tabla (2 elementos, agrupados de a tres = 2³ = 8). Finalmente, al pie de la figura, una tabla de equivalencias que se dan por, o bien, al tener igual secuencia, o bien, porque la secuencia es una variante vivencial básica (casos puros). En la columna de texto, a la derecha y al centro, se deja constancia de los 'elementos del cambio', que son: a) una necesidad inicial (primer cambio), b) algo se presenta en el entorno que alivia dicha necesidad (segundo cambio), y c) se genera, como consecuencia de lo anterior, estructura psíquica (clase) (tercer cambio).

Trataremos de explicar el funcionamiento en la práctica de las tablas anteriores. Entre las equivalencias del mensaje VVV (secuencia VOS) se encuentra la secuencia SVS, que precisamente corresponde a la variante vivencial ('gramatical') VOS. Esta es la manera  en la que la percepción de un cambio (acciones) se transforma en el único mecanismo posible de aprendizaje (supervisado), mediante el registro de una 'identificación proyectiva' (la acción proyectada sobre un sujeto externo (la mamá), quien se hace cargo de aliviar la necesidad), promoviendo la identificación de un objeto 'edificador' de la estructura psíquica, como sujeto (yo).

El mecanismo anterior es el propuesto como fundamental en los primeros capítulos de la estructuración psíquica del niño. La reiteración de la situación inicial permite aprender la identificación de una 'acción' como 'objeto' promotor de cambio; el mensaje ahora se transforma en SOS. Este paso es clave, ya que, respetando la secuencia básica (SVS) posibilita, por pasos complementarios, un regreso (internalización) de aquello proyectado, como una vivencia concreta (clase definida), estructuran y da fundamento a la(s) modalidad(es) gramatical(es) definitiva(s), que controlará(n) desde el modo de registro de una vivencia, hasta todos sus productos evolutivos (ideas, pensamientos); como así también, el basamento del futuro lenguaje.

Los pasos complementarios del mensaje SOS son: VSV que equivale a una variante del registro vivencial SOV, y OVO que equivale a SVO; justamente, las 'modalidades gramaticales' mas frecuentes de encontrar en la Gramática Universal. El pasaje hacia esquemas complementarios de los mensajes, depende de la madre (fenómeno cultural?, personalidad?). Puede que se quede en SOS (dos sujetos relacionados por un objeto inerte), sin afectos, donde la madre (indiferente) no aporta para que se produzca la introyección y quizás sea esta la situación que da origen al Autismo. Las otras posibilidades de migración (SOV o SVO) se pueden adoptar dependiendo de cómo elabora la mamá, la situación. Secuencia: VSV (SVV→VVS, en la tabla) es una absoluta identificación de la mamá (como sujeto) con el bebe (también como sujeto) ante distintas alternativas (miedo, angustia, etc.); o la secuencia: SVS (SSV→VSS), en la tabla) en donde dos sujetos (mamá y bebe) comparten el mismo afecto. Puede haber una mezcla entre ambos.

La preponderancia de otras modalidades gramaticales es posible en menor grado, por variación complementaria de las situaciones básicas y fundamentales, a saber:

SOV → OVS → VSO ⎫ INVESTIGAR
                                      ⎬ POSIBLES
SVO → VOS → OSV ⎭ CAUSAS!!!!!!

De hecho, en algunas lenguas (el Español por ejemplo) todas tienen sentido, aunque en la práctica predominen las básicas (como SVO), como ya vimos con el ejemplo: un perro muerde a un hombre.
No hay que perder de vista que todas estas modalidades gramaticales universales se basan en sendas variantes del registro vivencial!!!!!!!!

Algunas aproximaciones sobre el reconocimiento de patrones del mundo real y su registro:

Ya fue sugerido que nuestro aparato perceptivo es solo capaz, por lo menos inicialmente, de captar 'cambios'; y que lo que primero que percibe, luego de nacer, son los diversos elementos que hacen al primer cambio; vale decir: 1) necesidad planteada, 2) presencia en el entorno de algo que alivia, y 3) generación de la primera estructura psíquica que registra el fenómeno. Todo esto opera simultáneamente.

La esencia del cambio, entonces, está planteada en un 'mensaje' que se configura desde la interacción: psiquis ↔︎ biología ↔︎ entorno y su resultado, o sea: VVV, cuya secuencia de estado final es V; esto es, se registra como un 'cambio'. Se ha aprendido a reconocer la primera regularidad o patrón que está fuertemente ligado a la interacción de dos entornos: el interno y el externo, y la estructura surgida (clase) es la cristalización de dicha relación. Ya es posible producir el primer 'objeto interno' para tratar de identificarlo con lo que sigue ingresando por el aparato perceptivo y determinar (por resonancia) si se trata de una situación similar; y por tanto, también se aprendió que el 'cambio' es un 'objeto'; que dicho sea de paso, es lo único que se puede registrar.

Un 'cambio' (en cualquier entorno) implica una 'fuente' que lo promueva y un 'destino' que lo reciba, y aunque esto, todavía, no se pueda registrar por no estar en condiciones la estructura naciente, para aprender dicha relación ni para identificar a sus actores; en forma semejante a la complementariedad estereoquímica que detenta el ADN y que le permite su replicación invariante; tanto el aparato perceptivo (identificándola), como la estructura psíquica (registrándola) tienen la capacidad de reconocer una 'especificidad asociativa' de los tres elementos (objetos ≃ nucleótidos en el ADN) que pueden definir cualquier entorno (sujeto, acción, objeto). Así, cualquier complejidad a definir del entorno, puede ser representada en dos dimensiones, de las cuales, una es finita y contiene en cada punto el 'triplete de objetos' del entorno, complementarios; mientras que la otra, contiene potencialmente una secuencia infinita de estos tripletes. Las relaciones complementarias de los objetos del entorno siguen el siguiente camino lógico:

FUENTE ⇆ CAMBIO
       ↘↖        ↙↗
         DESTINO

el cual es bidireccional; los objetos son mutuamente complementarios como sucede con los nucleótidos que forman el ADN. Depende del sentido de giro, el orden que se obtenga en la secuencia de estados finales. Se necesitan tres pasos complementarios para reconstruir el mensaje original. Se produce, de esta manera, una secuencia de tres estados finales originados desde el análisis perceptivo del mensaje original y de cada paso o mensaje complementario.

Así, de: VVV (v)
              OOO (o)
              SSS   (s)
              VVV
(radicales: aminoácidos del ADN)

Si observamos la tabla de Códigos Genéticos del ADN psíquico, vemos que existen 27 combinaciones posibles entre los patrones que definen las regularidades del entorno. De estas 27 posibilidades (tripletes), solo 6 constituyen las posibilidades estructurantes básicas; todas las demás son equivalentes de alguna de estas 6 formas. Esta equivalencia se establece a través de una igualdad en la secuencia de estados finales, lograda del análisis perceptivo del mensaje original y de cada paso complementario. Otra forma de lograr una equivalencia es por medio de la igualdad que existe entre algunas secuencias de estados finales y alguna modalidad básica. Este último es el caso del cambio registrado inicialmente: VVV tiene una secuencia de estados finales (SEF) VOS y esta es una de las 'formas genéticas' básicas, por tanto, por definición, son equivalentes. Ahora sí tenemos los tres componentes necesarios para definir el cambio como un evento a registrar, aunque no se conozca absolutamente nada todavía, sobre los actores de ese cambio.

La migración del mensaje original a su equivalente se produce luego del tiempo necesario para que el aparato perceptivo esté en condiciones de aprender a detectar otras regularidades o patrones en el entorno, dado su crecimiento y evolución (p.e. visualizar objetos). La SEF se pone en evidencia cada vez que se intenta evocar un mensaje original (ahora como objeto interno), produciéndose una verdadera 'traducción' del código fuente, a través de los complementarios, hasta lograr una 'réplica' o re-presentación de dicha fuente original. Cuando esta SEF puede ser interpretada, por evolución perceptiva, el mensaje original cambia al equivalente, que ahora es VOS. Así se puede identificar algo que promueve el cambio (S) (mamá), el cambio en sí (V) (↓ la necesidad - alimento), y sobre lo que opera el cambio (O) (el bebe). A partir de aquí la SEF cambia y en cada re-presentación es:

VOS(S)
OSV(V)
SVO(S)
VOS

Debe comprenderse que, el 'mensaje' es cómo se registra y la SEF, cómo opera; por tanto, la SEF nos dice que están relacionados dos potenciales generadores de cambio (S) a través de un cambio (V). Esta es la clave de las primeras etapas del aprendizaje del bebe, el cual es ayudado por un supervisor externo (la mamá), y es así que, no pudiendo todavía registrar toda la complejidad que significa el cambio, por poseer una estructura primitiva, se establece un 'enlace', una relación que liga (proyecta) la acción sobre un objeto externo (mamá), quien se hace cargo de aliviar la necesidad promoviendo la identificación de un objeto edificador de la estructura psíquica del bebe, como sujeto (yo) y potencial generador de cambios.

Es así que la estructura psíquica del bebe está conformada, por una parte en su propia psiquis, y por otra, en la psiquis de su mamá, que es quien ayuda en el aprendizaje; ambas semiestructuras unidas por una 'identificación proyectiva' que establece que por ahora bebe-mamá sean una sola cosa, estructural y funcionalmente hablando.

[Este capítulo ha sido muy difícil de digerir, pero es importante porque a partir de aquí, prácticamente ya continuará, sobre esta base, la evolución conceptual que desembocará en la teoría final. Se deben destacar algunas apreciaciones erróneas como la hecha sobre el Autismo, algo que mucho después se vería como impropia; pero también algunos aciertos, como por ejemplo, el haber descubierto que mediante la operación booleana XOR se puede pasar (hacer ciclar) de una secuencia básica a su complementaria; hecho que queda reflejado, tímidamente, y como una anotación al margen en la figura final del capítulo anterior.]

¡Hasta mañana!