enero 12, 2014

Historia de la Lógica Transcursiva (Capítulo 92)

Cuaderno IV (páginas 549 a 554)

(Continuamos con el trabajo de Francisco Varela)

- Doble dialéctica del organismo: el organismo, que es el centro de la ciencia cognitiva [nótese que no dice el hombre, o el ser vivo, sino el 'organismo'; lo que deja claro que el objeto de estudio no tiene nada que ver con lo subjetivo. Este detalle trascendente, que descubro en este instante, cuando estoy releyendo este trabajo de Varela, uno de los mentores más nuevos y trascendentes de las ciencias cognitivas, me daba, ya en el 2003, la pauta principal contra la que enfocar mi trabajo. Sin embargo, tuve que tardar varios años para demostrar, por otras vías, lo improcedente de la metodología de las ciencias cognitivas para abordar al ser humano como tal.], no puede ser abordado como un proceso simple. Nos esforzamos por descubrir 'regiones' que se interrelacionan de maneras complejas, y en el caso de los humanos, se extienden más allá de los confines estricto del cuerpo, dentro del registro socio-lingüístico. [si lo anterior es trascendente, esto último lo es mucho más; al menos, por dos razones: 1) deja absolutamente de lado el aspecto psíquico (la mente, si se quiere), algo que se supone explica cabalmente este particular método de investigación 'científica', al indagar al 'órgano' (el cerebro); y 2) es indudable la impronta chomskiana, algo de lo que, supuestamente, reniega.]

Además, como se argumentó [sin demostrar], detrás de esta red de varios selfs que hemos armado [arbitrariamente]; todos estos selfs comparten una lógica común y fundamental, mientras difieren en su especificidad. Esto es lo que Wittgenstein ha llamado 'parecido familiar': más allá que de cualquier característica que sea común en todas las instancias. [en esta mención a Wittgenstein hay un grosero error de interpretación; pero más allá de eso, lo invoca dada la gran influencia que tuvo en el pensamiento de Varela, el trabajo de Eleanor Rosch (psicóloga cognitiva estadounidense), la supuesta creadora de la teoría de los prototipos (para más detalles sobre el particular, consultar en esta página: "Aspectos pisco-bio-socio-culturales del lenguaje natural humano", p. 264 (Salatino, 2012), y con quien escribió un libro ("The embodied mind. Cognitive Science and Human Experience" - "De cuerpo presente", en Español (Gedisa, 2005)), un año después de haber sido publicado este artículo que estamos analizando. Rosch invoca de una manera impropia a Wittgenstein para explicar algunos aspectos de su 'no original teoría' de los prototipos, que está orientada a sugerir una posible forma de categorización utilizada por la 'mente'.]

Podemos también, hablar de estos grupos de características compartidas como una 'dialéctica' compartida, ya que estamos aquí, frente a un proceso de 'doble faz', donde la co-definición es en el núcleo de la materia. En efecto, hemos supuesto [es bueno que lo remarque] que la dialéctica orgánica del self es un asunto de dos niveles: tenemos, por un lado, la dialéctica de la identidad del self; y por el otro, la dialéctica a través de la cual esta identidad, una vez establecida, conduce hacia un mundo desde un entorno. Identidad y conocimiento entran en relación entre sí, y son los dos lados de un mismo proceso, que forman el núcleo de la dialéctica de todos los selfs.

- Primero, una dialéctica de la identidad: que establece un agente autónomo, un por sí mismo. Esta identidad está basada en dos términos:
I) Uno dinámico: el que se refiere a un ensamble de componentes de una red de interacciones, y de la cual son capaces de hacer emerger propiedades: redes metabólicas, ensambles neurales, redes de anticuerpos clonales, recursividad lingüística. [este poco feliz último ejemplo, condena a Varela a sucumbir bajo los efluvios de la gramática generativa de Chomsky. No puede decir que 'renuncia' a la metáfora computacional dura de las ciencias cognitivas, la creada por Chomsky, cuando pone como ejemplo de un proceso dinámico, que supuestamente está vigente en la mente, la recursividad lingüística, ya que este concepto es el núcleo de la propuesta chomskiana.]
II) Uno global: que se refiere a la emergencia de propiedades [de una manera cuasi-mágica]; una totalidad que condiciona (restringe) los componentes de la red: membranas celulares, cuerpo sensitivo-motor en el espacio, self/no self, identificación personal.

Estos dos términos son verdaderos en una relación de co-definición. [afirmar que son verdaderos, es querer decir que son objetivos; y que son 'objetivos' es querer decir que son científicos y que responden a una lógica aristotélica (binaria), ergo, computacional. Ahora, como su verdad es alcanzada mediante una co-definición, ni siquiera se le puede aplicar la lógica clásica, porque este modus operandi es proscrito por la lógica: es una falacia que se llama petición de principio, que ocurre cuando la proposición a ser probada se incluye implícita o explícitamente entre las premisas. Veamos un ejemplo: Supongamos que Francisco Varela no miente cuando habla. Francisco Varela está hablando. Por lo tanto, Francisco Varela está diciendo la verdad. Esta forma de razonar no es lógica, no prueba nada, y por tanto son sofismas o pseudorrazonamientos. El problema aquí es que el autor, buscando la veracidad de lo que afirma, le pide al lector que asuma que él dice la verdad, de modo que lo que termina 'probando' es que 'si Varela no miente, entonces dice la verdad". Toda petición de principio (como lo es una co-definición) tiene esta característica: que la proposición a ser probada o verdadera (como conclusión) se asume en algún punto anterior, se asume en alguna de las premisa. Dado lo anterior, Aristóteles la clasificaba como falacia material y no como falacia lógica.]
Por un lado, el nivel global no existe sin el nivel de red, ya que éste conduce hacia él. Por otro, el nivel dinámico no existe ni opera como tal sin el que lo contiene y hospeda [lo justifica = petición de principio] dentro de una unidad abarcadora que hace esto posible.

- Segundo, una dialéctica del conocimiento: establece un mundo de significancia cognitiva para esta identidad. Ésta solo puede surgir desde la perspectiva provista por esta identidad, la que agrega un 'excedente de significación', o las interacciones del propio entorno, con las partes constitutivas. El punto clave luego es que el organismo conduce a y especifica su propio dominio de problemas y acciones que debe resolver; este dominio cognitivo no existe 'fuera de ahí', en un entorno que actúa como una pista de aterrizaje para un organismo que, de alguna manera, se deja caer o es descendido en 'paracaídas' dentro del mundo. [¿?] En cambio, los seres vivientes y sus mundos de significación entran en interpelación a través de una especificación mutua o co-determinación. Luego, lo que descubrimos como regularidades del entorno, no son las características externas que han sido internalizadas, como asume la tradición representacionalista en la ciencia cognitiva, y el adaptacionismo en biología evolucionista. Las regularidades del entorno son el resultado de una historia conjunto, una congruencia la que se revela desde una larga historia de co-determinación.

En palabras de Lewontin (1993), el organismo es tanto el sujeto como el objeto de la evolución. [una pena que lo aplicara solo a la 'vida artificial', que no existe, y no a la vida verdadera.]

Este segundo nivel de la dialéctica del organismo, luego, también es establecido a través del basamento de dos términos: I) un término de significancia que se refiere a la necesaria emergencia de un 'excedente de significación', propio de la perspectiva del self constituido: semántica celular, percepción y acción del comportamiento, self/no-self como afirmación somática, identidad personal; II) un término de acoplamiento que se refiere al necesario y permanente engarce y dependencia del self a su entorno, ya que solo mediante tal acoplamiento puede conducirse hacia su mundo: leyes físico-químicas para el mundo celular, propiedades físicas macroscópicas para el comportamiento cognitivo, interacción molecular para el self-inmune [¿?], intercambios socio-lingüísticos para nuestros selfs subjetivos. [en este último ejemplo, como siempre el peor de todos, deja más que claro que lo 'cognitivo' para Varela solo tiene que ver con lo lingüístico, en tanto que operado por un sujeto; esto es, según esta estrecha perspectiva, nunca dejó de tener razón Chomsky]

- Doble dialéctica: la naturaleza de una identidad y la naturaleza de una relación con el mundo es doblemente paradójica. Auto-producción por dependencia contenedora, autonomía de conocimiento a través del acoplamiento ambiental. Ambas dialécticas dan origen a la naturaleza cambiante del organismo, ineluctablemente formado a sí mismo, e in-formado de dónde está y de la misma manera, ineluctablemente implicado en el fondo desde donde se auto-proyecta. Los organismos, esas fascinantes redes de desinteresados selfs; ni más ni menos que existencias circulares abiertas-cerradas (embucladas), multi-nivel, siempre conducidas por la escasez de significancia que las engendra por afirmación de su presencia.

[Este último párrafo del trabajo es esclarecedor, en el sentido de mostrar sin lugar a dudas, que la perspectiva de Varela, como así también de todos sus seguidores o los que piensan como él, está viciada de ambigüedad intencional. Ninguna de las definiciones que ha dado en este extenso trabajo, tienden a un 'limite', a una verdadera o coherente caracterización de sus objetos de estudio, que hasta el final, no queda muy claro qué son. Varela pertenece a una corriente de pensamiento muy extraña, cuando no, un tanto perversa, en cuanto que siempre tiende a romper el orden y estado habitual de las cosas, pero no como resultado de un ansia inquisidora, demostrativa, explicativa o iluminadora, sino como acicate para la imposición de pensamientos que no puede ser sustentados en lógica alguna; ergo, no pueden ser repetidos por nadie; solo se les debe creer y aceptar. Lo único sacado en limpio, pasa por algunos conceptos generales (más que nada sugerencias), como son: acoplamiento, apertura y cierre a nivel de la frontera, auto-control y regulación. El concepto de Au, en su acepción original, es rechazado de plano, solo es tenido en cuenta como una mera posibilidad de auto-generación; es decir, la autonomía estructural que permite, a los seres vivos, reproducirse.]

¡Nos vemos mañana!