enero 08, 2014

Historia de la Lógica Transcursiva (Capítulo 88)

Cuaderno IV (páginas 525 a 530)

(Hoy comentaremos las ideas de Francisco Varela (1946 - 2001), biólogo chileno, investigador en el ámbito de las neurociencias y ciencias cognitivas. Su interés principal fue estudiar las bases biológicas del conocimiento. Uno de sus principales aportes es el trabajo realizado con Humberto Maturana, del que nació la teoría de la autopoiesis, que define a los seres vivos como organismos autónomos, en el sentido en que son capaces de producir sus propios componentes y que están determinados fundamentalmente por sus relaciones internas. Esta teoría ha tenido gran relevancia en una amplitud de campos, desde la Teoría de sistemas hasta la sociología o la psicología. Wikipedia, 08/01/2014. Trabajo tomado de referencia: "Autopoiesis y biología de la intencionalidad", Varela, 1991)

Autopoiesis es un neologismo introducido en 1971 por Maturana y Varela, para designar la organización de los sistemas vivos mínimos. El término se volvió emblemático de una forma de ver la relación entre un organismo y su medio, en donde los aspectos de auto-construcción y autonomía fueron puestos en el centro de la escena. Algunos desarrollos colocan a la autopoiesis (Au) en sí misma, en relación con la organización celular y el origen de la vida. Muchos otros han relacionado las cualidades de autonomía y auto-organización del organismo con la actividad cognitiva. La intención del trabajo es remarcar algunos aspectos fundamentales o fundacionales de la relación entre Au y percepción (P).

- Cognición y sistemas vivientes mínimos: la bacteria es el más simple de los sistemas vivos, porque procesa la capacidad de producir, a través de una red de procesos químicos, todos los componentes químicos que conducen a la constitución de una unidad distinta y circunscripta. Sin ser trivial, el atributo 'vivo', de ahora en adelante, puntualizará el proceso que permite tal construcción, y no la materialidad de la que está hecho, ni una enumeración de propiedades. Ahora, ¿cuál es este proceso básico? Su descripción debe ser situada en un nivel muy específico: debe ser lo suficientemente universal para permitir reconocer a los sistemas vivos como una 'clase', sin referencia esencial a los componentes materiales. Sin embargo y al mismo tiempo, debe ser suficientemente explícito como para permitirnos ver tales 'patrones dinámicos' en acción, en los sistemas vivos que conocemos actualmente sobre la tierra; aquellos que potencialmente se podrían encontrar en otros sistemas solares, y eventualmente, aquellos creados artificialmente por el hombre. [una generalización inútil e innecesaria]

La biología contemporánea de los últimos años, ha hecho posible la caracterización de estas organizaciones vivas básicas  - una bio/lógica - como un sistema autopoiético (SAu) [bio-lógica que nunca hizo su aparición]. Un SAu - la mínima organización viva - es uno que produce continuamente los componentes que lo especifican, mientras que al mismo tiempo, se realiza (el sistema) como una unidad concreta en el espacio y el tiempo, la cual crea la red de posible producción de componentes (posibles). Definido más precisamente, un SAu es organizado (definido como unidad), como una red de procesos de producción (síntesis y destrucción) de componentes, tal que estos componentes: 1) se regeneran continuamente y generan la red que los producen, y 2) constituyen un sistema como una unidad distinguible, en el dominio en el cual ella existe. Luego, Au intenta capturar el mecanismo o proceso que genera la 'identidad' de la vida, y por tanto, sirve como una distinción categorial entre vivo y no-vivo. Esta identidad comporta una auto-coherencia: el mecanismo autopoiético la mantendrá como una unidad distinta, tanto como su concatenación básica de procesos, permanezca intacta de cara a las perturbaciones, sea conducida hacia cierto rango viable del cual depende el sistema específico considerado.

La reproducción no es intrínseca a la lógica mínima de la vida [la teoría final demostrará que esta aseveración es un grosero error], debe considerarse como una complejización agregada, superpuesta, sobre la identidad más básica de una unidad autopoiética; [luego se verá que la reproducción es parte inseparable, como proceso, de toda evolución de un ser vivo, tanto en lo biológico, como en lo psíquico, y en lo social.] una complejización que es necesaria debida a las restricciones de las condiciones iniciales de un planeta turbulento. La reproducción es esencial paz la viabilidad de lo vivo, pero solo cuando hay una identidad, una unidad puede reproducirse. [esta última es una condición indispensable, de lo contrario no puede considerarse reproducción.] En este sentido, la identidad tiene una prioridad lógica y ontológica sobre la reproducción, aunque no precedencia histórica. [cuando el autor acierta hay que reconocerlo y destacarlo, porque justamente, esta es la base de la Lógica Transcursiva, la precedencia lógica y ontológica de la identidad. En cuanto a la no precedencia histórica, es correcto si se lo mira desde afuera, es decir, desde la apariencia, que es como lo ve Varela, porque si tenemos en cuenta el verdadero tiempo subjetivo, el tiempo interno, en él la 'historia' no existe, porque es una instancia atemporal que desatiende la serie temporal histórica, al tiempo de la vida corriente, al tiempo de biografía y al tiempo de la biología elemental de la edad.]

¿Podrá una estructura molecular más simple que la intrincada célula bacteriana, satisfacer el criterio de organización autopoiética? Esta pregunta puede ser contestada a través de dos aproximaciones complementarias: 1) por simulación, y 2) por síntesis de un SAu mínimo. La primera ha progresado en los resultados logrados en la 'vida artificial'. [¡algo que nunca ha existido!] La segunda a través de la encapsulación de macromoléculas por vesículas lipídicas.

- Identidad de lo vivo y su mundo: la Au establece la sucesión de un organismo como un sistema vivo mínimo mediante la caracterización de su modo básico de identidad. Esto es, hablando con propiedad, establece la sucesión a un nivel ontológico. El acento está sobre la manera en la cual el sistema vivo comienza a ser una entidad distinguible, y no sobre su composición molecular específica, ni en su configuración histórica contingente. Durante su existencia, la organización autopoiética, permanece invariante. La constitución físico-química entera está en constante flujo; los patrones permanecen, y solo a través de su invariancia, el flujo de sus componentes realizadores, puede ser averiguado. Una forma de destacar la especificidad de la Au es pensar que a través de su auto-referencia es como esa organización es una organización múltiple en sí misma, como un invariante. [¡demasiados vericuetos dialécticos, para no decir nada!]

Se ha destacado aquí, solo la organización mínima que da origen a tal autonomía viva. El propósito es destacar la biología básica que sirve de fundamento por el cual, la diversidad visible en los organismos actuales, puede ser considerada solo cuando hay una identidad. Las elaboraciones se pueden ver como una familia de variaciones de una 'clase común' de unidades [la cual aún, no ha sido definida] vivas. Cada 'clase' de entidades tiene una identidad, la cual le es particular; la individualidad de lo vivo reside en el tipo de organización que tenga. [¡algo obvio!]

Ahora, la historia de la biología está, por supuesto, arruinada por la tradicional oposición entre mecanicistas/reduccionistas, por un lado, y holistas/vitalistas, por otro; una herencia del problema del espacio biológico en el siglo XIX. [no veo por qué tiene que influir toda esta historia en la claridad de los conceptos que el autor se haya formado y que trata de imponer.] Una de las contribuciones específicas del estudio de los mecanismos auto-organizados, de los cuales, la Au es una instancia específica, es que la tradicional oposición entre los elementos constituyentes y las propiedades globales, desaparece. [para eso hay que contraponer una argumentación lógica 'inteligente' al mundo pergeñado por Aristóteles, algo que hasta ahora no aparece.] Es precisamente, la causalidad recíproca [que tampoco ha sido definida] entre las reglas locales [que no sabemos cuáles son] de interacción (por ejemplo, las reglas componentes, las cuales se parecen a las interacciones químicas. [¿?]), y las propiedades globales [que tampoco conocemos] de la entidad (su demarcación tipológica afecta la difusión y crea condiciones locales para la reacción), las que se ponen en evidencia.

Esta causalidad recíproca, además de evacuar la oposición mecanicista/vitalista [desconocemos por qué mecanismo], permite moverse en una fase más productiva de identificación de varios modos de auto-organización, donde lo local y lo global son 'trenzados' juntos, explícitamente, a través de su causalidad recíproca. [seguimos sin explicar el fenómeno desde el punto de vista lógico] La Au es un ejemplo fundamental de la dialéctica entre los niveles de componentes locales y el todo global [debemos recordar que 'dialéctica' hace referencia, desde el punto de vista lógico, a una oposición, que en el mejor de los casos, y según Hegel, se resuelve con una síntesis], ligados juntos en una relación recíproca mediante el requerimiento de constitución de una entidad que se auto-separa de su fondo. [la única lógica que explica cómo dos cuestiones contrapuestas pueden estar ligados juntos, es la Lógica Transcursiva.] En este sentido, la Au, como una caracterización de lo vivo, no cae en los extremos tradicionales ni del vitalismo ni del reduccionismo. [exactamente, no cae en ningún lugar.]

Una segunda dimensión complementaria de la biología básica que es central en esta discusión es la naturaleza de la relación entre las unidades autopoiéticas autónomas, y su entorno. Es evidente que un SAu depende de su entorno físico-químico para su conservación, como una entidad separada, de lo contrario se disolvería en él. La paradoja propia de una identidad autónoma. El sistema vivo debe distinguirse por sí mismo de su entorno, mientras que al mismo tiempo, mantiene este acoplamiento; esta ligazón no puede romperse, ya que de lo contrario este entorno múltiple desde el cual el organismo surge (¿predomina?). Ahora, en este acoplamiento dialógico [¿en qué consiste este diálogo?] entre la entidad viva y el entorno físico-químico, el balance está ligeramente inclinado hacia lo vivo, desde que cumple un rol activo en este acoplamiento recíproco.

[continuará ... ]

¡Hasta mañana!