enero 21, 2014

Historia de la Lógica Transcursiva (Capítulo 101)

Cuaderno V (páginas 603 a 608)

(Continuamos con la Tesis de Mario Toboso Martín. Trabajo de referencia: "Tiempo y Sujeto (IV) - La estructura temporal de la acción")                                 (⇒ = del)
                                                                                                       (→ = al)
M1 = presente ⇒ futuro → pasado ⇏ presente                   (⇏ = a través de)
                                                                                         
M2 = Ah ⇒ antes → después ⇏ Ah

En la misma medida en que el Ah está orientado hacia el después, [la línea de los Ah lo está] lo está el presente hacia el pasado.

{El Ah es el punto de contacto y control mútuo psicosomático. Este Ah tiene asociadas ambas dinámicas: la de ser 'fijo' (vértice) entre un antes y un después, y el ser 'fluyente' (un punto en el momento presente) como presente entre pasado y futuro, vale decir, un Ah extendido (figura) que asume el punto de control del 'sistema híbrido' sobre la línea espiral de los Ah, en el diagrama del tiempo.}

Las consideraciones anteriores nos enfrentan a la aparente dificultad de que tanto el Ah como el presente coinciden sobre cada punto de línea {espiral} del 'diagrama del tiempo' y parecen confundirse. No obstante ambos de relacionan con las dos dinámicas asociadas a M1 y M2, o sea, cada punto de dicha línea es, a la vez, presente y Ah ('fluyente' y 'fijo'), por que cada punto considerado en sí mismo - en su individualidad y no como mero punto de la línea citada, es el Ah donde se articulan M1 y M2 (Ah extendido).
En el 'reloj presente' el futuro 'cae' hacia el pasado por acción de un gradiente 1 (futuro → pasado) que da cuenta del M1. En el 'reloj Ahora' el antes 'cae' hacia el después por acción del gradiente 2 (antes → después) que da cuenta del M2.

La descripción del origen de M1 y M2 en términos de 'gradientes' obliga a considerar la 'estructura dinámica' del CP, dentro de cuyo contexto tiene lugar. Tal estructura se despliega por medio del acto de extensión intencional por parte del S desde su posición en el Ah. [la dinámica que muestra el mecanismo temporal de la psiquis no está condicionada a ningún acto intencional; al contrario, todo acto intencional (todos lo son) es el resultado de la dinámica temporal.] En este mismo acto son concebidas, simultáneamente, las categorías tensed (pasado/futuro) y tenseless (antes/después) características y descriptivas del CP. Constituyen aspectos complementarios, no excluyentes, del fenómeno del transcurso del tiempo. [aquí, el autor, tiene un gran acierto cuando se refiere a la simultaneidad (concurrencia) de ambos tiempos, a su complementariedad, al hecho de no ser excluyentes (aunque su lógica no le alcance para explicar esto); a lo que nosotros podríamos agregar: ambos, además, son opuestos.]

En la proyección intencional del S desde su posición en el Ah, tienen su origen tanto la estructura dinámica como la categorial del CP. [se deben aclarar un par de cosas: 1) que toda estructura es estática por naturaleza, lo dinámico derivado de lo estructural se denomina función, la que precisamente representa la proyección de una estructura en otra estructura; y 2) ninguna categoría tiene estructura propia] Se puede hablar de 'distensión del CP' {cuña} en virtud de las categorías tensed y de extensión por las categorías tenseless. [la cuña temporal que es un equivalente lejano de la distensión, no tiene que ver con categorías, sino con las 40 'interrupciones'/segundo que el sistema tálamocortical produce en la actividad cerebral evidente. Este 'silencio' neuronal no significa inactividad (como lo demostró Llinás), sino todo lo opuesto, ya que mientras ocurre se despliegan una serie de fenómenos bioeléctricos espontáneos que justifican que este mecanismo haya sido elegido por la Teoría final como el sustento de la actividad cognitiva propiamente dicha. Llinás le asigna el manejo de la consciencia, asumiendo que ésta representa la manifestación suprema de la cognición, por seguir con los lineamientos ortodoxos en estos temas.]

(pasado/futuro) → categorías distensivas
(antes/después) → categorías extensivas

La estructura dinámica (ED) y la estructura categorial (EC) del CP se pueden interpretar como el despliegue de la ED y EC del Ah. (figura)


El S es quien, desde su posición en el Ah, promueve la vinculación entre estos dos conjuntos de categorías, por lo cual puede asumirse que el antes tiene que ver con el pasado y el después con el futuro. Se puede decir que el futuro conduce hacia el después, y que el antes conduce hacia el pasado, entendiendo tales categorías como los horizontes relativos al Ah y al presente dentro del Ah. [con estas nuevas conclusiones, el autor, desestima todo lo dicho y cae exactamente en el esquema antiguo que comenzó criticando. Todo un inmenso rodeo para nada.]

Este proceso de relativización entre las categorías y su vinculación, implican lo que se denomina 'permeabilidad' entre el Ah y el presente dentro de la posición de presencia del S en el Ah (línea diagonal discontinua entre el presente y el Ah en ⓐ de la figura anterior). Esto permite explicar la cualidad de presencia inherente al Ah en términos de la oposición que dentro del mismo se establece entre la 'fluencia' de futuro → pasado - del presente y la orientación antes → después - del Ah, como elementos centrales de los gradientes mencionados. Se puede imaginar que la fluencia del presente y la orientación del Ah se contrarrestan, dando como resultado la cualidad de presencia característica del Ah en que ambos se combinan. La permeabilidad constituye un aspecto fundamental de la estructura dinámica y categorial del Ah ya que ofrece al S la perspectiva que le permite establecer una prolongación y continuidad entre las categorías, de acuerdo con la cual, el antes y el pasado se sitúan en el mismo plano de su experiencia temporal, así como el futuro y el después participan del otro. [el Ah no hace nada de lo que detalla el autor; el Ah es solo un 'puente' (inerte) entre la psiquis y su entorno; es la frontera que frena pero que a la vez deja pasar. Ni por este ni por ningún otro mecanismo psíquico se relacionan el antes con el pasado y el después con el futuro, de hecho, estas relaciones se establecen como subordinadas a una norma institucional (gramatical), y así, nuestra cultura occidental comete el error de suponer el pasado como algo que está detrás del hombre, algo que no se ve porque ya se fue o se perdió. El sistema de tres tiempos de verbo de nuestra cultura condiciona severamente nuestro concepto de tiempo y está ligado a una representación del mismo como unidades alineadas, una sucesión de instantes pasados, presentes y futuros; en donde, el primero lo conforman los aparentes sucesos que nos ofrecen nuestros sentidos, el segundo, las supuestas imágenes guardadas en la memoria, y el tercero, la intuición, la creencia, la indeterminación. Pero no es así como funciona en la realidad subjetiva. La prueba irrefutable de que esto es así, la tenemos en la evidencia que nos presentan las distintas culturas, como la hebrea antigua, la china, la hopi, por solo mencionar algunas, en donde el tiempo es considerado bajo aspectos totalmente distintos e inclusive opuestos. En pocas palabras, el hablar y el pensar no son fenómenos que estén relacionados, como no sea en un plano estrictamente cultural y social, de donde, precisamente, surge nuestra concepción temporal.]

La inclusión de estas consideraciones a la figura anterior de los 'relojes de arena' lo cual implica considerar la permeabilidad entre Ah y presente, como la prolongación y continuidad entre las categorías (antes/después) y (pasado/futuro) que de aquella se deriva. (figura)


La síntesis en la que tiene su origen la noción de temporalidad del S se constituye por medio de dos procesos complementarios; en el primero (cualificación), la distensión implementa en la parametrización los conceptos de pasado, presente y futuro, [estos son conceptos y categorías solo si son considerados, como aquí se hace, desde el pensamiento lógico; el menos lógico de los pensamientos.] pues hay que tener en cuenta que - como representación de un tiempo 'sin cualidad' - la parametrización en términos de la variable 't' no incluye tales conceptos en su propio marco representativo, ni en los acontecimientos que en él se describen. Por medio del segundo proceso, (metrización), la paramentrización dota a la distensión de la escala cronométrica necesaria para cuantificar el alcance de la expresión intencional del S dentro de su propio CP. [esta burda manera de mezclar números con intenciones, le hace un pobre favor al trabajo.]

La comunicación que en el marco del CP se establece entre sus categorías distensivas (pasado/futuro) y extensivas (antes/después) promovida por la permeabilidad del Ah y por la naturaleza sintética de la temporalidad, tiene como consecuencia que toda representación proyectada por el S en dicho campo - en calidad de motivos abstractos o sensibles [¿¿??], participe de los dos conjuntos de categorías. De forma que, cualquier representación que se inserte en el CP debe contener tanto caracteres distensivos, como caracteres extensivos. Esto es así [justamente, así no es; es decir, no existe] ya que en el propio acto de extensión intencional se despliega la estructura dinámica y categorial del CP, lo que implica [pensamiento lógico] que junto con la proyección del motivo, se conciben, [pensamiento lógico] a la vez, los conjuntos de categorías temporales que lo describen, así como las relaciones dinámicas entre las mismas. [¿quién hace todo esto? ¿el S, o la estructura mental símil computadora que se supone funciona en el cerebro?]

Para llegar a constituirse como motivo, lo proyectado por la consciencia ha de ser en todo momento objeto para el sujeto [esto ya lo dijo, y ya aclaramos las connotaciones que tiene esta afirmación] dentro de su propio CP. En el ámbito de la experiencia temporal, las categorías distensivas y extensivas - de acuerdo a las cuales se configura el CP - aporta el marco categorial en que se manifiesta el carácter indisoluble de la relación entre el S, denominado cognoscente, y el objeto conocido, que son los polos subjetivos y objetivos, respectivamente de toda representación. [los polos subjetivo y objetivo, lo son de la estructura psíquica y de nadie más, y no están constituidos por un solo elemento, como aquí se sugiere, sino por los tres elementos que conforman la realidad subjetiva: sujeto, objeto y cambio (externo o aparente, e interno u oculto). Lo anterior constituye un PAU o patrón autónomo universal; un arreglo estructural-funcional que está, a modo de lenguaje universal, en la base de cualquier aspecto subjetivo.]

[A partir de aquí, el autor ingresa en una serie de disquisiciones filosóficas transcribiendo, prácticamente a SCH, sobre la causalidad, de los objetos del conocimiento, motivos, etc., que como no tienen estricta relación con el tiempo, directamente serán desechadas por exceder el límite de lo que aquí estamos abordando.]

[continuará ... ]

Antes de finalizar quiero mostrar un esquema que intenta integrar, de alguna manera, la cuña y la ERP. (figura)


Referencias: AP = aparato perceptivo - IRQ = interrupción - ERP = estructura retentivo-protensiva - cubo = psicocito - M = polo motor - As = aspectos secundarios - Se = polo sensible - 40 Hz = frecuencia de las interrupciones de consciencia - E = externo - I = interno - A, B, C = sucesivos Ah

Vemos en la figura una integración entre M1, M2 y la cuña temporal.
Analicemos ahora el transcurso del tiempo en la cuña: (figura)

a) percibe (AhA) - conciencia/atención {viene del antes.
b) carga buffer (pasado inmediato (M2)) - cuña {inconsciente.
c) proyecta futuro (vivencia) {establece metas - define horizonte.
d) analiza pasado inmediato (M1 - va hacia el pasado) {control predictivo - simulación.
e) actualiza el presente (temporiza) {genera núcleo del psicocito - idea.
f) ejecuta el futuro (movimiento) {va la siguiente Ah (AhB) (M2) - al después. Configura el pasado.
g) limpia el buffer
De a) hasta f) se dan simultáneamente. El tiempo subjetivo [desde la apariencia] = 0.

Durante el sueño se colapsa el psicocito, el presente (CP) y el AP. En el psicocito desaparece el espacio psíquico, igual que en el AP, en el que queda un sensor de IRQ mixto (50/50); se reduce la 'banda' de los Ah a una 'línea'. La ERP se transforma en una 'cuña preventiva' que solo actúa por reflejo.

¡Nos vemos mañana!