enero 27, 2014

Historia de la Lógica Transcursiva (Capítulo 107)

Cuaderno V (páginas 639 a 644)

NUEVOS APORTES

Sobre la vigilia y el sueño:

Si bien no sé si estos estados puedan considerarse antagónicos absolutos, si albergan entre sí, instancias en donde operan los términos de la 'bilógica'.

El estado de vigilia: representa una situación en la cual los elementos psíquicos operados en forma difusa están en sus extremos bivalentes (0,1). Esto traducido en estructuras significa que la ERP (Toboso Martín) junto con la cuña temporal (Salatino) están desplegadas (existe 'campo de presencia').

El campo de los ahora (Ah) tiene como límites los AFD (autómata finito determinista) que representan sendos aparatos perceptivos (APE (externo) = 0/API (interno) = 1), permitiendo que el 'estado de consciencia' esté en su máximo nivel, y por tanto, esté operativa la atención.

Por otro lado, las unidades de proceso psíquico (psicocitos) poseen su espacio psíquico (nodo motriz (M) en su extremo operativo) en el máximo de expansión. Todo lo anterior permite el 'fluir' cíclico del tiempo interno (pasado - presente - futuro) y por ende, la estructuración de la experiencia y del conocimiento, vía el aprendizaje.

El estado de sueño: al que no se llega necesariamente en forma brusca, representa la situación en donde los operadores psíquicos se encuentran en su máximo nivel difuso, a saber: la ERKP se encuentra replegada. Cabe aclarar, en este caso particular, que la 'magnitud' del campo de presencia, si bien opera porcentualmente, la aproximación de sus extremos no se realiza hacia la zona media (50%), sino a su valor menor posible (0%); o sea, se comporta en realidad 'todo o nada'. En otras palabras, no hay participación de los extremos en la composición expresiva del estado actual; se 'acerca' o se 'aleja' un solo extremo.

La clausura de la ERP impide el despliegue del tiempo interno y como consecuencia no existe control predictivo, operando la cuña solo con control preventivo en ambas ramas, permitiendo así, únicamente, comportamientos o respuestas tipo reflejas. Dicho de otro modo, no hay campo de presencia. Desaparece el protagonismo del sujeto en el mundo.

El 'plano' de los Ah se convierte en una 'línea'; sus extremos se 'funden' y esto se traduce en un cambio en los umbrales operativos de los aparatos perceptivos, así: el APE eleva su umbral (de 0 a 0.5) y el API reduce su umbral (de 1 a 0,5), además y muy importante, hay cambios estructurales: la fusión de ambos aparatos perceptivos transforma a los dos AFD existentes, en un único AFN (autómata finito no determinista) el cual cuenta con más de un estado inicial y más de una transición simultánea. [aquí hay un error conceptual y tenemos que aclararlo. Un AFN no se distingue de un AFD por lo que acabamos de decir, sino porque el AFN tiene más de un estado final, mientras que el AFD posee uno solo.] Este fenómeno explicaría los hallazgos en el 'soñar' (tema de otro aporte).

Por último, los psicocitos por desaparición del 'espacio psíquico' se transforman de un 'hipercubo' en un 'hiperplano' (hexágono); el repliegue del nodo M desconecta la consciencia y desaparece la atención. Solo el tiempo externo sigue 'fluyendo' y la psiquis cuenta con un AFN que vigila para controlar la aparición de imprevistos o dar cuenta del término del periodo de 'reparación' y descanso de todo el sistema.

Al despertar se reponen los AFD a partir del AFN único; se despliega la ERP y aparece el espacio psíquico y con él la consciencia y la atención.



Tiempo: en el recién nacido (¿en el feto?), en cuanto al tiempo, existe solo una línea de los Ah (parecido al sueño). Se dispone de un único AFN que da sustento a lo poco discriminativo que el niño frente a las distintas alternativas, al nacer. Desplegar el plano de los Ah con una perfecta diferenciación en dos AFD es producto del aprendizaje futuro. Lo mismo debe suceder con los otros elementos estructurales básicos para pasar de individuo → sujeto, [esto también tiene un error que más adelante se corregirá] como son: la amplitud del campo de presencia y del espacio psíquico.



Sensaciones: para considerar las sensaciones primitivas (placer, dolor) se deben tener en cuenta los sistemas de 'primer orden' (resorte - amortiguador - masa) a fin de poder evaluar su fuerza (intensidad), los límites (módulo de elasticidad) (velocidad) y su calificación (con qué aceleración se satisface una necesidad); origen, éste y su modo de solución de tales sensaciones.

Para las respuestas motoras finas considerar los 'vareadores de velocidad'. Lo mismo que para la variación de frecuencia de los osciladores.



Represión - Angustia


Cuando una vivencia traumática es percibida se produce un bloqueo del tiempo interno que no permite completar el ciclo de temporalización ni la obtención de la idea respectiva. (figura)
No se actualiza el presente, quedando en esta situación en forma permanente, en un eterno presente. ("... un antiguo presente que no se decide a devenir pasado" - Merleau-Ponty, "Fenomenología de la percepción" - Planeta-Agostini, 1985, p. 104) 
Este fenómeno es 'reprimido' por el Yo con fines de proteger su integridad, pero esto causa angustia. [la angustia es debida a que se produce un 'eterno retorno' a esta 'marca' en el tiempo que dejó el trauma psíquico; a esa parte de la historia que se resiste a ser historia. Se supone que el Psicoanálisis se encarga de 'borrar' esa marca y de 'reconstruir' el tiempo interno, cuyo defecto está 'relleno' de tiempo ancestral, ese que nos legaron filogenéticamente y cuyo estandarte es el 'Tótem y Tabú, es decir, la rebeldía y a la vez respeto ante el padre primigenio y el incesto con la madre ancestral.]  


En la figura se muestra un esquema figurativo de lo que ocurriría con el tiempo interno cuando la estructura psíquica es alcanzada por un trauma psíquico. Se pretende graficar una presunta 'detención' del tiempo interno, es decir, una falta de giro de la hélice del tiempo externo y por lo tanto un 'aplanamiento' del tiempo interno que deja de discurrir por el pasado, el presente, y el futuro. Este fenómeno sería la causa de la angustia, y el establecimiento de una 'marca' en la historia del sujeto (tiempo externo), que el aparato psíquico intenta reparar (destrabar el tiempo interno para que se convierta finalmente en pasado y se complete así la espira de la hélice), pero solo, no puede.



Interpretación geométrica del proceso de ideogénesis:




Vemos en la figura anterior las distintas etapas teóricas por las que pasarían sujeto y objeto unidos por el cambio. Se puede observar cómo, desde la unidimensión se va progresando hasta llegar al psicocito desplegado con todos sus nodos (para el detalle consultar capítulo 20). También se puede ver la secuencia (simultánea) por los distintos espacios (perceptivo (estar) → físico (ocupar) → transicional (existir)). Además se dan algunos detalles temporales y una tabla (símil código genético) de las modalidades vivenciales.

Para finalizar una comparativa entre el código genético y código psicogenético (figura)


Vemos, en la columna de la izquierda, en secuencia progresiva, cómo se forma una proteína. En el lado derecho se ha tratado de equiparar, cada paso, con una estructura psíquica hasta llegar al psicocito, de acuerdo a lo ya visto, pero sin mucho éxito.

¡Nos vemos mañana!