febrero 19, 2014

Historia de la Lógica Transcursiva (Capítulo 130)

Cuaderno VI (páginas 777 a 782)

(Como una especie de corolario surgido de lo visto en los últimos seis capítulos, hoy mostraremos unas propuestas generales del trabajo, mucho más firmes y, creo, mejor fundamentadas.)

Propuestas generales del trabajo:

- Propuesta #1: solución evolutiva entre la esfera de la significación y el entorno (medio ambiente).
- Propuesta #2: ¿cómo surge la psiquis y cómo se estructura y funciona?
- Propuesta #3: ¿cómo funciona el acople psicosomático?
- Propuesta #4: ¿cómo surgen, evolucionan y se 'heredan' los memes?
- Propuesta #5: ¿cómo se adquiere el lenguaje humano y cómo fue la evolución hasta él?

Todo en un marco conceptual: psico-biológico-evolutivo o psico-bio-socio-cultural evolutivo.

[aquí se está gestando el título del trabajo que después será el proyecto de Tesis Doctoral y finalmente la Tesis portando la Teoría final.]

Tratando de establecer las relaciones que ligan la percepción, la anticipación, la cognición, la significación y la comunicación, de una manera evolutiva. La realidad es una mega y polifacética semiosis. "El universo está perfundido con signos", como dice Peirce.

(Søren Brier) "Reconocer que los sistemas social y psicológico de emociones, fuerza de voluntad y significado son tan reales como un sistema mecánico, aunque de naturaleza diferente; y es por esto que no se puede hacer un modelo puramente mecánico de la naturaleza y solamente computacional de la mente."

Explicar la realidad es imposible ya que ha evolucionado durante millones de años en todos sus niveles. Es como tratar de explicar el genotipo a través del fenotipo.

Hipótesis a tener en cuenta:

- Existe una relación entre signo y objeto de la realidad.
- Existe una relación entre emergente y la estructura psíquica.
- Existe una relación dinámica (temporal) entre la relación de emergentes y la idea.
- Existe una relación funcional (simbólica implícita no arbitraria) entre idea y pensamiento.
- Existe una relación simbólica explícita entre el pensamiento y el lenguaje.
- Existe, ergo, una relación entre lenguaje, pensamiento y realidad.

Las plantas, los microorganismos (unicelulares) y los multicelulares sin sistema nervioso central (SNC) tienen cierto grado de psiquismo (proto-psiquis), que se asimila a su condición de 'vivo'. Solo los animales (aquellos seres con SNC) tienen psiquis propiamente dicha y como dice K. Lorenz "Los procesos psíquicos nacieron [...] bajo la presión selectiva, tienen un valor de conservación de la vida y la especie."

Con Peirce afirmamos que una semiosis triádica es el proceso fundamental de la realidad (con otros actores). La realidad es el dominio de todo lo que existe y como tal lo rige un principio de continuidad (sinequismo de Peirce) organizado; discretizable aunque no discretizado. Este principio de continuidad permite entender la posibilidad de mediación entre elementos, sin lo cual no podríamos comprender su relación. La inteligibilidad de lo real se basa en signos que median entre sus elementos. "La realidad es una mega y polifacética semiosis, un universo perfundido con signos", como dice Peirce.

La realidad, ya sea considerada tanto total como parcialmente, no es un simple determinismo azaroso, ni tampoco un algo absolutamente material y externo que pueda ser confinado a un planteo filosófico, lingüístico, matemático o computacional. Hay una realidad interna (Putnam) que forma parte ineludible de esa misma realidad y que constituye un elemento irreductible de su estructura; como así también, una realidad social que determina las dimensiones de la significación y del lenguaje, y que estructura la realidad interna e influye en la cognición y la comunicación. Todas estas son interrelaciones (e interpenetraciones) constitutivas de la realidad global de los seres vivos, y que para poder abordarla, necesariamente debe ser abordada desde un plano transdisciplinario como el propuesto por la Cibersemiótica (Brier), aunque con ligeras variantes, dando un marco conceptual Psico-Bio-Socio-Cultural evolutivo, desde el cual establecer la realidad de la vida.

La discretización de la realidad permite identificar sus sistemas componentes (patrones emergentes) y comprender sus interrelaciones, que de otra manera, estarían vedados a cualquier análisis. La realidad en un continnum discretizable aunque no discretizado (Morin).

¿Cómo surgen los sistemas componentes de la realidad que podemos discretizar? ¿Cuáles son?

Podríamos decir, globalmente hablando, que existen 3 realidades posibles:
1) Realidad interna (Psico-interna)
2) Realidad externa (Bio-externa)
3) Realidad Socio-Cultural

Aunque, como ya dijimos, todas las anteriores son parte de una misma y única realidad continua.

Al discretizar, necesariamente, estamos categorizando, estableciendo límites, encasillando. ¿Dónde y cómo establecemos estos límites para que la realidad, como tal, no se anquilose en categorías aristotélicas y termine siendo 'carne' de una teoría mecanicista?

Debemos establecer límites en dos aspectos distintos, pero en ningún caso, pueden ser netos, estáticos, determinados, tajantes. Antes bien, entendemos por 'límite' un conjunto de fenómenos, la influencia de estos fenómenos y las observaciones a que dan lugar.

Por un lado, caracterizaremos el límite entre la realidad interna y la realidad externa, y aquí se debe fijar un concepto que es el de 'frontera' (Morin). Dado que, como ya veremos, todos los componentes de la realidad deben ser considerados 'sistemas', una frontera es una unidad ecodependiente que lo conecta con su medio ambiente. Es donde se efectúa la interrelación y la interacción con el medio ambiente. Es a la vez que barrera, lugar de comunicación e intercambio. Aquí todo se disocia y asocia; se separa y articula. Es un filtro que frena y deja pasar. Es lo que mantiene las diferencias vitales del sistema (estabilidad dinámica) evitando la homogeneización mortal, y a la vez, permite el acoplamiento estructural (Maturana y Varela).

En la realidad vital, esta frontera está representada por la biología, que a la vez de interna en el sujeto, es externa a lo psíquico, constituyendo su verdadero contexto.

Se debe aclarar aquí que consideramos a las plantas, microorganismos unicelulares y multicelulares sin SNC, como poseedores de un cierto psiquismo (proto-psiquis) como realidad interna, y que es asimilable a su condición de ser vivo. Solo en los animales o seres vivos con SNC, la realidad interna coincide con una verdadera psiquis. El fenómeno psíquico (o proto-psíquico) surge desde lo biológico; y en los distintos estamentos biológicos llega inclusive, como psiquis propiamente dicha, a desarrollar además una actividad integradora como la complejidad y espontaneidad (instintiva e inconsciente) que subyace al actuar de los seres vivos en el mundo real.

La realidad externa la conforma lo biológico (el contexto psíquico/proto-psíquico) y su medio ambiente o entorno, siendo este todo, aquellos que trasciende los límites de la biología.

Para caracterizar la realidad socio-cultural debemos definir los límites de los actores necesarios de la realidad tomada en su conjunto. Como un agregado podemos decir que la realidad es el punto de encuentro entre lo subjetivo (autopoiético) y lo objetivo. ¿Entre el observador y lo observado?


La figura anterior muestra, de una manera tentativa, una representación de la realidad en un PAU. Podemos ver (en la parte alta) el planteo de los tres ejes que circunscriben la realidad [aparente] y allí se sugiere dos niveles bien diferenciados: 1) el diádico [superficial? discreto?] que asienta en la relación entre dos de los elementos reales, y 2) el triádico [profundo? continuo?] que radica en la unión de los tres ejes (qué, cuándo, cómo). Un poco más abajo se ha planteado un diagrama algo distinto a lo propuesto hasta ahora. Vemos que hay un nivel diádico levógiro, y un nivel triádico dextrógiro; este último sentido de giro se ha logrado mediante un ingenioso trifolio (trébol). Como una sugerencia (apuntes en lápiz) se insinúa que en este trifolio podría estar el núcleo del PAU (una nueva dimensión: el por qué?, el para qué?. Lo que da el significado a lo real? Lo que establece la diferencia con el entorno?)

Lo concreto que muestra la figura anterior se refiere al descubrimiento de un nuevo tipo de complementariedad: la isomérica, que establece que el complemento de una estructura es su imagen especular (isómero), con lo cual se invierte el sentido de giro. Esto último asegura que no se de simultáneamente ninguna de las otras formas de complementariedad (lógica o relacional). Además del sentido de giro, existe otro factor fundamental que sustenta la complementariedad y es que el complementario (dextrógiro) está estructurado por una serie de relaciones diádicas (01(S), 10(O), y 11(V)), mientras que el complementario levógiro se estructura a través de una relación triádica, o sea, un fluir continuo de un elemento a otro. Un verdadero proceso organizativo que define los ejes de la realidad (qué (estructural), cuándo (dinámico), cómo (funcional)).

El PAU, entonces, es un ensamble de ambos isómeros que integra a los actores reales necesarios con los ejes de la realidad. Luego, del cómo al qué define S, del qué al cuándo define V, y del cuándo al cómo define O. Esto es lo que permite 'discretizar' la realidad, sin ser discreta, teniendo implícito cada elemento discreto, sus aspectos continuos de interrelación.

En cuanto al sentido de giro, si esta estructura dinámica es observada desde 'afuera', aparenta ser estática, ya que es una 'mezcla racémica' (inactiva, como ya vimos) de ambos isómeros (50% de cada uno), lo cual para el observador externo se presenta como una anulación de fuerzas de igual magnitud y dirección pero de sentido opuesto. Internamente, en cambio, es una estructura que muestra una dinámica compleja, o sea, sus elementos constituyentes son opuestos (antagonistas), concurrentes y complementarios. Con un sentido de giro dextrógiro o levógiro dependiendo del aspecto que se considera, si la relación de sus componentes o el proceso definitorio real (interrelaciones).

Hay que considerar que, como proceso dinámico complejo, no tiene límites de corte; es un proceso continuo de interrelación de elementos discretos. Un corte analítico para caracterizar algún sentido de giro o ubicar algún componente, necesariamente 'detiene' el proceso y pasa a ser una simple 'fotografía' estática de la realidad que, por supuesto, deja de ser real. La realidad, volvemos a recordarlo, es un proceso dinámico como lo es la vida. Matar a un ser vivo para estudiar la vida sería algo equivalente.


La figura anterior reafirma lo ya visto. Solo algo para destacar: la 'ley del complemento' que es la que nos dice por qué E y G son complementarios. Esto es un concepto lógico y que se basa en las siguientes igualdades:

S + O = V (+ = disyunción)
S  O  = ( = conjunción)

Hemos mencionado a los sistemas y por tanto nos vemos obligados a aclarar que aquí no se emplea el término con la intención de analizar la realidad desde un punto de vista sintético clásico (o sea, la realidad como un sistema), sino al contrario, analizar sistemas reales y sus interrelaciones que determinan la realidad. Tratando de caracterizar los distintos sistemas existentes diremos que solo consideraremos dos tipos de sistemas posibles: 1) los estáticos (lineales) y 2) los dinámicos (no lineales).

Lo de lineal y no lineal (términos tomados en préstamo a las matemáticas) no pretende establecer polos opuesto y excluyentes, sino distinguir aquellos sistemas en donde el tiempo interviene en su caracterización, como veremos luego. Los sistemas estáticos (en donde el tiempo no se tiene en cuenta) quedan muy bien caracterizados matemáticamente y su determinabilidad es bien manejada por la Cibernética de primer orden. No son éstos los sistemas que abordaremos, sino aquellos que pueden ser caracterizados, aunque no predichos, teniendo en cuenta el tiempo.

Son estos últimos sistemas muy resistentes al cambio aunque estén organizados por el cambio (temporizando su estructura). Su caracterización, fuera del tiempo, involucra como necesaria la diferencia entre el sistema y su entorno, a la vez que su integración. En otras palabras, son sistemas que tienen la capacidad de establecer relaciones consigo mismo y además diferenciar estas relaciones de las que mantiene con su entorno: son sistemas auto-referentes (Luhmann).

Las relaciones con el entorno, de estos sistemas, no solo son de tipo adaptativo (por incremento de su complejidad), sino también a través de un acoplamiento estructural. Estas relaciones se dan únicamente por la existencia de una estructura difusa (de límites no nítidos) que regula, de alguna manera, la extensión del sistema y lo distingue de su entorno, el cual, por no tener límites de ningún tipo, no es un sistema.

El entorno tiene una estructura que, en parte, está determinada por el sistema con el cual se interrelaciona, y a su vez, es él el que estructura al sistema. Esta interrelación tan fuerte hace que cada sistema tenga su propio entorno. Aquí, la interrelación, no debe ser tomada como mutua dependencia, sino como una interacción que da lugar a fenómenos de organización. Interacción es una acción recíproca que modifica el comportamiento o naturaleza de los elementos, objetos y fenómenos que están presentes o se influencian. Son interacciones: las reacciones (mecánicas, químicas), las transacciones (intercambio), las retroacciones (acción hacia atrás o reflexiva sobre el proceso que las produce y eventualmente sobre su fuente y/o su causa). Es lo que produce cambios de estado, y visto desde el entorno, se podría asimilar al comportamiento del sistema.

Son interrelaciones: asociación, unión, combinación, comunicación, apareamiento.  Los fenómenos organizativos son aquellos que surgen de las relaciones establecidas entre componentes y que conducen a la producción de una unidad compleja, o sea, un sistema; y facultan la generación de actividad: crean la acción. Por ejemplo: cambios de estado de un sistema , produciendo a su vez, una 'disminución de la complejidad del entorno', a través de una diferencia (conocimiento) que establece la diferencia (información) (Bateson) y que mantiene la diferencia (sistema/entorno).

[continuará ... ]

¡Nos encontramos mañana!