febrero 09, 2014

Historia de la Lógica Transcursiva (Capítulo 120)

Cuaderno VI (páginas 717 a 722)

(Hoy inauguramos el Cuaderno VI ( 02/2005) y continuamos, apoyados en el trabajo de Cassirer, haciendo algunas aproximaciones generales.)

Aprehender la realidad es todo un proceso, un camino que el hombre tiene que recorrer y que comienza en la base de la estructuración psíquica, cual es el estigma de su pasado evolutivo - los componentes táxicos [señales] -, siguiendo por el rudimento de sus cualidades afectivas dadas por lo más elemental de su experiencia sensible - componentes senso-emotivos -, que permiten dar cuenta, bajo una nueva luz, de los atributos secundarios de sus percepciones sensibles (signos). Por último, la asignación de un tinte funcional que corona la representación psíquica de la realidad mediante su simbolización.

Así surgen todas las realizaciones típicamente humanas mencionadas anteriormente, que en última instancia, no son más que proyecciones fundamentales de esta contextura psíquica [primera vez que empleo esta expresión sin haber tenido influencia externa, adelantándome bastante a la que después será una constante soportada en trabajos de terceros.], que refleja sus rasgos organizacionales, hacia la verdadera última etapa de modelización de la psiquis, cual es, una representación de la vida en sociedad, del hombre.

De esta manera, la realidad se convierte en la vida social, en donde lo supuestamente racional asignado como connotación exclusiva del hombre, tiene su expresión, pero no constituye el elemento distintivo principal entre los animales no humanos y humanos. No es la inteligencia, cuya caracterización ha estado siempre viciada de la enorme presunción de 'semidiós' que afecta al hombre, sino la capacidad de 'encajar' socialmente a través de sus constituyentes espontáneos (lenguaje, mito, arte, religión y ciencia), de una manera funcional y orgánica. (C#72) [mucho después, la inteligencia como tal sería totalmente desechada en la Teoría final.]

El mito le permite al hombre encausar sus emociones; la religión posibilita atenuar sus temores (de sentirse dependiente de..., y a la muerte); el arte canaliza el poder comunicar sus emociones; el lenguaje lo capacita para comunicar sus pensamientos, que están teñidos de emociones, temores, sentimientos y de algo racional; (C#83) y la ciencia para dar solidez y estabilidad a sus percepciones y pensamientos, conservando así su liberación. [hoy, luego de todo el camino recorrido, podríamos decir: la ciencia que mediante la 'mentira racional' lo licencia para aprovecharse de las bondades prácticas de la naturaleza y aquilatarlas en favor de su experiencia ontogénica, esa que le da poder político y real.]

Diferencia entre simbolismo (simbolización) en el pensamiento y en el lenguaje: en el pensamiento, la relación que hay entre el símbolo y su objeto es natural (entendiendo por tal, aquello que deriva del signo y no de su onomatopeya), mientras que en el lenguaje la relación es convencional.

El lenguaje no se puede explicar desde la relación que existe con las cosas físicas, sino desde el hombre, o mejor dicho, del individuo o sujeto social, en el cual sufrió una evolución desde el lenguaje táxico hasta el simbólico, pasando por el sígnico; etapas en donde lo expresado tenía que ver con las manifestaciones más primitivas de los seres humanos (gritos, expresiones emotivas, etc.), y que en definitiva son las pautas estructurales que lograron darnos el lenguaje actual. No es simple descubrir en esta estructura moderna los vestigios ancestrales porque es como pretender describir desde el fenotipo, al genotipo humano (como ya hemos señalado). Las transformaciones intermedias son irreversibles y la diferencia que existe entre las expresiones primitivas y las actuales, es similar a la que existe entre un codón y una enzima. El primero es netamente estructural, mientras que la segunda es fundamentalmente funcional.

John Stuart Mill decía que la gramática instituye la parte más elemental de la lógica, porque representa el comienzo del análisis del proceso mental. Dando a la gramática una importancia fundamental como medio de correspondencia entre las formas del lenguaje y las formas universales del pensamiento. Aseguraba: "la estructura de cada frase es una lección de lógica". Diríamos, de acuerdo a nuestro planteo, que cada frase en una lección de psicología (si entendemos por esta al estudio de la estructura y funciones de la psiquis). [el garrafal error que significa lo que se acaba de decir se explica en la gran 'influencia científica' que aún, a estas alturas, pesa sobre mis pensamientos. De hecho, esta misma cita de Mill es usada en la Teoría final para demostrar lo contrario a lo que aquí se ha dicho.]

Si bien se ha demostrado que las partes de una oración son muy variables de un idioma a otro, no en lo que se refiere a los universales de Greenberg [que ya hemos visto en el Capítulo 93], que constituyen una muy limitada cantidad de patrones que permiten agrupar todas las lenguas del mundo. [no fue tan así, ya que su estudio se limitó solo a 30 de ellas] Entonces, la expresión del pensamiento que se realiza a través del lenguaje se hace con una estructura que obedece a estos patrones porque es así como se estructura la psiquis, siguiendo patrones que facultan el adquiriré una 'lengua materna', dada por el entorno social. (C#110) [nuevamente se comete un error conceptual, porque la psiquis, es verdad que está estructurada según un lenguaje, pero de un lenguaje universal y no de un lenguaje convencional.]

El punto de vista sobre los universales de Greenberg, ha sido sostenido por Helmslev, Brondal y Jespersen, quien los denominaba: 'categorías nociones'. Aquí, la derivación entructural, por otro lado, es estrictamente necesaria como ya se postulaba, y viene de la relación existente entre la polaridad obligada de la psiquis, cual es: sujeto/objeto, que como veremos, se propone no como antípodas absolutas, sino como elementos opuestos, pero a la vez, complementarios y concurrentes (simultáneos). En el niño, al comienzo, esta estructura es más primitiva, aunque solo en su manejo, ya que lo hace de una manera básicamente subjetiva (vale decir, desde el sujeto), y progresivamente se va tornando en individual (desde el individuo), por la influencia social.

Pasa de ser un medio de expresión básica/estructural/emotiva, a un medio de expresión funcional, que se inserta socialmente de una manera acorde a cómo son estructuradas sus ideas y elaborados sus pensamientos. El lenguaje elaborado es la 'puerta de entrada' al mundo social, cuya trama de referencia está conformada por sujetos y objetos relacionados por del cambio. El lenguaje es el puente que permite transformar un sujeto en individuo, vale decir, funcionar acorde y adaptándose a su ecosistema (estructural como funcionalmente). El individuo tiene la capacidad, al margen de 'clasificar' lo que lo rodea, generar 'clases generales'. La generalización es otra de las prerrogativas exclusivamente humanas, y esto se logra por su inserción social. No se limita a ser un 'comunicador de preceptos'.

La percepción es la 'llave' que cierra el circuito dinámico de las relaciones entre las cosas entre sí y con nosotros. El lenguaje, en cambio, es un proceso dinámico que si bien se vale de la percepción (como elemento subjetivo), en realidad es un generador de interrelaciones simbólicas.

Ciertos elementos estructurales fundamentales de nuestra experiencia sensible están omnipresentes, y no se encuentran, sino en la misma superficie de los fenómenos naturales. Esto es lo que hay que percibir; de hecho es lo que se percibe.

Placer - Amor
Dolor - Odio
Sensaciones + Emociones
Indiferencia - Tolerancia

Placer: 'aceleración' con que se satisface una necesidad, lo cual lo califica psíquica y biológicamente. Cuando se satisface  la necesidad de 'crear' un mundo dinámico de formas, y ya no de materia o contemplación, que permita extraer la belleza (lo infinito presentado finitamente (Schelling)), estamos frente a un tipo distinto de placer, como el que produce el arte.

Deseo: evocar una necesidad satisfecha sin la necesidad presente, con la expectativa de volver a repetir la satisfacción inicial.

Dolor: {displacer: ← evitar el término psicoanalítico} necesidad no satisfecha o satisfecha a medias = detección del tiempo interno.

Angustia: evocar una necesidad insatisfecha o padecerla por que produjo una anomalía estructural psíquica (suplementación del espiral con basura, como ya vimos, provista por el mecanismo de represión - ocultamiento)

En el mito el pasado nunca es pasado, se vive un un permanente presente (aquí y ahora); esto permite que a través del mito se puedan canalizar las emociones e ignorancias, al carecer de un marco de referencia temporal interno, debe referirlas solo al tiempo externo, constituyéndose así un 'tiempo eterno'.

Lo vivo está vivo porque tiene una historia, y en el caso del hombre, su historia se reconstruye en dos aspectos: el real y el simbólico. Este último, patrimonio humano exclusivo, indica mediante el tiempo real y no retrospectivo, lo vivo del pasado. Recordar no es el pasado en el presente, es el presente en el pasado; es el aquí y ahora como si lo estuviéramos viviendo por primera vez. El contenido simbólico de este pasado no es inmediatamente observables, pero esto no indica que sea un hecho 'petrificado', sino 'forma viva'; es lo que hace reanimar el pasado.

En la vida humana todos los fenómenos se interrelacionan y se auto-organizan entre sí; el pasado es lo que da la proyección hacia el futuro, ya que surge del pasado que, al proyectarse (predictivamente) constituye el 'motor' del impulso de la vida biológica, psíquica y social. Nuestra consciencia del pasado es lo que posibilita el futuro. El camino hacia arriba y el camino hacia abajo, son la misma cosa (Heráclito). Los fenómenos, los hechos, los estados, son una unidad de contrarios, complementarios y concurrentes. Un fenómeno físico puede ser caracterizado si logramos coordinar lo espacial y lo temporal con sus causas y efectos.

Un recuerdo tiene necesariamente otro tipo de caracterización. El establecer su cronología solamente puede darnos su 'esqueleto', pero no lo 'vivo' que tiene implícito. No es el recuerdo una representación cartesiana, es una 'reversión' del proceso histórico real. Recordar es desafiar al tiempo pero esto implica renovación y restitución permanentes, de lo contrario, el cambio y el sin sentido que rondan permanentemente a la estructura psíquica, harían inútiles los intentos de recordar, como lo sería si el recuerdo fuera una mera reproducción. El acto de recordar es un acto constructivo, no representativo; en esta reconstrucción la psiquis se 'mueve' en sentido inverso a como fue registrado y así, por un proceso de síntesis que tiene como matriz el mode temporal del momento determinado a recordar, recomponiéndose así como si hubiéramos 'viajado' hacia el pasado pero estando 'vivos' en un muy explícito presente. Esto no quiere decir que necesariamente se pueda recrear pormenorizadamente todo los detalles, solo es indispensable dotar a la reconstrucción de la 'vida' presente , lo que permite administrar tantas veces como se intente, el núcleo (de índole temporal) del fenómeno, hecho o estado; lo demás es secundario al núcleo dinámico.

"La historia es una historia de las pasiones, pero si trata de ser apasionada, deja de ser historia" (C#167)

Recordar no es buscar una imagen en un archivo, esto sería como encontrar un fósil y no saber que lo es, y si lo sospechamos, no poder interpretarlo, no poderle dar 'vida'. Recordar no es hilvanar acontecimientos 'muertos'. Aunque pudiéramos establecer el orden cronológico de nuestra historia, esto no sería recordar porque el recuerdo no es mera sucesión de acontecimientos, sino lo real y sucesivo amalgamado con lo simbólico de nuestra vida psíquica; un entrecruzamiento entre el tiempo externo y nuestro tiempo histórico (interno). [obviamente en esta última aseveración hay un error, que presumo involuntario, porque el tiempo histórico no es el tiempo interno o psíquico, sino el que se 'registra' en la espiral del 'ADN psíquico' y que representa el tiempo externo en la psiquis a través de las ideas.]



"Tractatus Lógico-Philosophicus" - Ludwig Wittgenstein (1918)
'Para que cierta proposición pueda afirmar un cierto hecho, debe haber, cualquiera que sea el modo como el lenguaje esté constituido, algo en común entre la estructura de la proposición y la estructura del hecho. Esto en común no puede decirse en el lenguaje; solo puede ser 'mostrado', no dicho, pues cualquier cosa que podamos decir tendrá siempre la misma estructura.'



Otras apreciaciones personales:

'Ciencia es el arte de reducir la realidad a rígidas condiciones iniciales, lo cual nos dice del final de un fenómeno, pero no del comienzo.' [y podríamos agregar: 'ni del transcurso, es decir, mientras todo está ocurriendo'.]

'En el lenguaje, en la religión, en el arte, en la ciencia, el hombre no puede hacer más que construir su propio universo simbólico que le permite comprender e interpretar, articular y organizar, sintetizar y universalizar su experiencia.'

[La modalidad utilizada en este capítulo, vale decir, el tomar un trabajo reconocido como guía y redactar un texto en donde se tratan de hilar una serie de apreciaciones personales, será a partir de ahora algo frecuente. Específicamente sobre lo tratado aquí y el texto elaborado, debemos decir que con pocos cambios será lo que terminará fundamentando, en sus aspectos generales, buena parte de la Teoría final.]

¡Nos vemos mañana!