febrero 24, 2014

Historia de la Lógica Transcursiva (Capítulo 135)

Cuaderno VI (páginas 807 a 812)

Algunas ideas sobre el lenguaje (origen):

Si tomamos lenguaje en el sentido lato y aún en el sentido que lo exigen los lingüistas, o sea: que es algo que debe tener sintaxis, podemos asegurar que el lenguaje no es patrimonio del hombre. El lenguaje es inherente a la condición de vida que tiene una función evidente: la comunicación; pero esta no es su única ni primordial función, sino la de posibilitar la supervivencia.

Lenguaje es vida. Lenguaje es sintaxis funcionalidad, entendiendo como sintaxis una estructura relacional entre objetos. La sintaxis del lenguaje así definido, surge de la realidad. La realidad tiene tres ejes que la enmarcan: estructural, dinámico y funcional {según ya lo hemos visto}, con un nivel de complejidad creciente.

Se postula un compromiso entre los ejes de la realidad y la estructura proto-psíquica/Psíquica de los seres vivos, el cual da sustento a la sintaxis del nivel de lenguaje que dispone cada especie (entendiendo especie no en el sentido de Linneo, sino en el nuestro)

Así, en los micro-organismos y en las plantas predomina un 'lenguaje táxico' (de taxismos - Lorentz) cuya sintaxis básica es: (figura)

Solo perciben (tomando la percepción como el primer nivel de representación) la 'acción' o el 'cambio'. Están capacitados para 'aprender' el aspecto estructural de la realidad y por tanto su lenguaje (o el medio que tienen para comunicar su conducta) es muy simple, y tiene que ver con la acción: aproximación o huida. Dicho de otro modo, el 'lenguaje táxico' (Tx) es una respuesta a lo estructural de la realidad (unidad primigenia), y esto es suficiente para sobrevivir: comunican acciones.

En los animales no humanos predomina un 'lenguaje sígnico' (Sn) (signo en el sentido lato), cuya sintaxis básica es: (figura)

Perciben la acción (recuerdo filogenético del nivel o especie anterior) como algo que relaciona dos objetos. Están capacitados para aprender a manejar el aspecto dinámico de la realidad. Su lenguaje sirve para comunicar el aspecto dinámico de la realidad, o sea, una realidad 'degenerada' diádicamente.

En el hombre predomina un 'lenguaje simbólico' (Sb) (símbolo en el sentido en que lo considera Peirce), cuya sintaxis es: (figura)

Percibe la acción (cambio) como tal ('recuerdo' del primer nivel), le asignan un sentido dinámico ('recuerdo' del segundo nivel), asimilando la permanencia y otorgando identidad, lo que posibilita la comunicación social y relaciona como fuente de ese cambio a un sujeto (el cual puede identificar) y a un objeto que es considerado destinatarios de tal cambio.

Puede manejar y percibir lo funcional de la realidad y este es el factor clave de por qué los animales no humanos no pueden manejar un lenguaje humano o simbólico. Los animales no humanos son incapaces de percibir este aspecto real y por tanto no necesitan hacer uso de un lenguaje simbólico para comunicarse, ni para 'entender' la realidad con fines de supervivencia. Un chimpancé no habla como el humano, no solo porque su órgano donador no se desarrolló lo suficiente (y esto es porque la función hace al órgano; si no hay función no hay órgano), sino porque su psiquis (proto-psíquis) no tiene la capacidad de simbolizar, y esto es porque lo funcional de la realidad no es percibido y por tanto, su psiquis se estructura de un modo diferente, que es mucho más rudimentaria y básica.

Por más que se siga intentando 'enseñarle' a otras especies cualquier tipo de lenguaje de características humanas (simbólicas), jamás se logrará un manejo fluido porque no están capacitados para ellos, ni física ni psíquicamente; a lo sumo se obtiene el desarrollo de alguna destreza que se soporta en la memoria, algo que por supuesto, no autoriza para suponer que el lenguaje humano se originó en las especies inferiores y luego evolucionó hasta llegar al hombre.

El lenguaje humano es un acopio filogenético (la ontogenia recapitula la filogenia), pero su última no deriva de una especie inferior es patrimonio exclusivo del hombre. Lo que sí es evidente es que nuestro lenguaje tiene resabios de las etapas anteriores; es como si estuviera 'compuesto por capas' (figura)

Un núcleo táxico, una capa media sígnica y una capa superficial simbólica que permite comunicar emociones, sentimientos, deseos, ideas, pensamientos y conceptos.
La aparición de las distintas capas está supeditada a la evolución psíquica, que como ya se especificó, es una consecuencia de la adaptación al manejo de la complejidad creciente, que exige distintas alternativas para sobrevivir, que para poder comunicarlas deben adquirir una estructura, dinámica y funcionalidad homomorfa.

Por todo lo dicho llegamos a la conclusión que todo lenguaje (y por supuesto el nuestro) se estructura desde la sintaxis; que es este el rasgo que caracteriza con más especificidad que cualquier facultad lingüística. Enfocándonos en el lenguaje humano vemos que, si bien es posible producir infinitas combinaciones de palabras, a la hora de comunicar una simple frase, por ejemplo, no las agrupamos al azar, sino que seguimos un patrón determinado que en forma automática (inconsciente), desechando las combinaciones erróneas. Este patrón es el patrón sintáctico que surge de la estructuración psíquica, y la cual surge a su vez, de la estructura de la realidad que 'sabemos' percibir.

En otro lugar se dijo que la realidad está estructurada por sistemas; y de estos, el socio-cultural tiene como unidad el PAU: esta sintaxis de la realidad estructura la psiquis humana de manera universal, y dado que el lenguaje y por ende la lengua se construye desde la sintaxis psíquica, es que todas las lenguas del mundo presentan la misma estructura: un núcleo estructural, una capa interna dinámica y una capa externa funcional.

[en este capítulo comienza a perfilarse la estructura definitiva que la Teoría final va a aceptar como propia del lenguaje, en sus distintos niveles.]

[continuará ... ]

¡Nos vemos mañana!