abril 26, 2014

Historia de la Lógica Transcursiva (Capítulo 196)

Cuaderno IX (páginas 1177 a 1182)

(Continuamos con Lingüística Teórica, hoy vamos a iniciar el estudio de la obra de Chomsky)

LINGÜÍSTICA TEÓRICA
UNIDAD 5
GENERATIVISMO

Como sinónimo de gramática contemporánea, la gramática generativa de Noam Chomsky constituye, desde hace casi 50 años, una modalidad de estudio del lenguaje que sumó numerosos adeptos en todo el mundo a tal punto, que se convirtió prácticamente en un dogma.

Abordar este movimiento exige necesariamente tener en cuenta dos aspectos fundamentales. Por un lado, el profuso desarrollo de estructuras asignadas al lenguaje con miras a describir, en última instancia, cuál es el proceso mental que hace el ‘milagro’ de posibilitar la comprensión de una lengua y así fundar el conocimiento; y por otro, los fundamentos filosóficos y epistemológicos en los que se basa tal desarrollo técnico.

Ambos aspectos mencionados representan las antípodas del Generativismo, o mejor, los dos polos no necesariamente opuestos, sino prácticamente disociados.

No se abordará en este trabajo el aspecto filosófico/epistemológico, que a mi juicio, es donde Chomsky es más creativo y agudo, sino la secuencia de planteos que fueron surgiendo a través del tiempo y que dieron sustento a un conjunto muy abundante de conceptos, de los cuales, algunos trataron de cambiar, oponiéndose al punto de vista que primaba en la época en que Chomsky hace su aparición; me refiero básicamente, al estructuralismo y sobre todo al norteamericano de la mano de la taxonomía de Bloomfield y que, tanto a la hora de definir el objeto de la lingüística, como de explicar la adquisición del lenguaje, tenía una marcada tendencia conductista derivada de Skiner. Esta postura disidente se conoce como ‘revolución chomskyana’, que quizás sea la única explicación de su descomunal éxito.

Tras haber estudiado en la Universidad de Pennsylvania con el lingüista Zellig Harris, Chomsky se doctora con la tesis ‘Análisis Transformacional’ en 1955 y ese mismo año, es nombrado profesor agregado del M.I.T. Su teoría, la formula por primera vez, en Estructuras Sintácticas de 1957, donde defiende que una teoría lingüística debe poder dar cuenta de la aptitud que todo hablante tiene para producir o para comprender oraciones que no conoce; se trata de un estudio de la competencia del emisor, que requiere la construcción de una gramática concebida como un mecanismo generador de las frases de una lengua.

Como toda teoría, la de Chomsky parte de una serie de presupuestos teóricos que dan sustento a su objetivo principal: construir un modelo formal, que dé cuenta de los principios y procesos según los cuales se construyen las frases en las lenguas particulares.

Para Chomsky, la creatividad, como principio rector, entendida como la capacidad de producir y comprender un número infinito de frases mediante un número finito de elementos,  deja en evidencia el verdadero comportamiento de todo ser humano frente al lenguaje. El hecho de que cada frase emitida o recibida, sea nueva cada vez, atestigua la necesidad de la existencia de un mecanismo (‘facultad del lenguaje’) que posibilite la producción de todas las frases posibles en una lengua determinada.

Para que el modelo pueda funcionar es condición básica que el análisis lingüístico determine la pertinencia gramatical (gramaticalidad) de un enunciado¹. Esta pertinencia debería decirnos si el enunciado que estoy considerando, pertenece o no a la lengua que estoy estudiando².

Apelar a un corpus como reservorio de todos los enunciados gramaticales, no es pertinente por el solo hecho de que la creatividad anteriormente aludida, produce un número infinito de ellos y pueden existir perfectamente, por una cuestión meramente combinatoria, enunciados gramaticales que están desprovistos de sentido. Como la óptica generativista reniega de hacer referencia al significado, queda como único criterio de gramaticalidad, la aceptación por parte del hablante. Chomsky habla aquí de una intuición (una pertinencia) de la gramaticalidad, aunque hace mención también de la buena o mala formación y de la identidad como elementos utilizados por el hablante para determinar si un enunciado es o no gramatical.

Habiendo determinado que un enunciado es gramatical, el sujeto debe elaborar un modelo o una gramática de la lengua. Este modelo no puede ser cualquiera, sino el mejor posible: la mejor gramática. Según Chomsky, esta elaboración no podía ser fruto del descubrimiento, como lo postulaban los estructuralistas (en especial Hjelmslev), ya que en definitiva, éste, se limitaba a generar gramáticas descriptivas y taxonómicas. Los criterios de evaluación de estos modelos se resumen en tres principales: adecuación a los datos (lo producido debe ser aceptable para el hablante), generalidad (la construcción gramatical debe ser independiente de la lengua estudiada) y simplicidad (característica de la complejidad interna del modelo propuesto).

Otro elemento fundamental en la teoría chomskyana es la noción de ambigüedad³. Utiliza esta noción para demostrar que la gramática sintagmática (de constituyentes inmediatos) es incapaz de discernir entre dos sentidos distintos de una misma frase a través de solo reglas de reescritura, por lo que propone la introducción de las reglas de transformación.

En resumen, para explicar el ‘mecanismo’ que subyace a la creatividad, se elabora un modelo o gramática. Esta gramática no es un inventario de las unidades lingüísticas extraídas de un corpus, sino que representará la ‘intuición de gramaticalidad’ del hablante. Chomsky califica a esta gramática de generativa en un sentido proyectivo (el análisis se hace extensivo a toda la lengua) y en un sentido explícito (en el sentido que se le da en matemáticas: hay generación de un número finito de reglas⁴).

Otros presupuestos teóricos incluyen:

Gramática universal y universal lingüístico: tratan de caracterizar propiedades comunes a todas las lenguas y un conjunto de principios lingüísticos que también las lenguas naturales comparten. La Gramática Universal sería una especie de ‘molde’ o ‘patrón’ lingüístico básico que tiene carácter genético (innato) y al cual se amoldarían todas las lenguas; mientras que el Universal Lingüístico, una serie de disposiciones que serían adoptadas de igual forma en cualquier lengua, dependiendo de la situación.

Estructura superficial y estructura profunda: La presencia de ambigüedad y la existencia de aparentes diferencias semánticas reconocidas por el hablante, lleva a Chomsky a postular la existencia de una organización sintáctica aparente (estructura superficial) y una organización sintáctica subyacente (estructura profunda). La solución a estos problemas estaba en estudiar el significado de los enunciados en la estructura profunda y no en la superficial, a  la cual le asigna el componente fonológico, como lo hacían los estructuralistas⁵.

Representación: Simbología que constituye el modo de denotar entidades (categorías gramaticales) o relaciones entre ellas.

Regla: Operación a realizarse sobre uno o más símbolos. Concepto que viene desde la gramática sintagmática y continúa en parte en las reglas de reescritura que también utiliza Chomsky, aunque, con una función modificada. Agrega a las anteriores, las reglas de inserción léxica, las de transformación, las semánticas, las de segmentalización y las de modificación fonológica.

Árbol sintagmático: representación gráfica que deja explícita las relaciones entre los elementos de la frase final y la jerarquía de tales relaciones⁶.

Distintos modelos de la gramática generativo-transformacional (GGT)

En los casi 40 años que separan Estructuras sintácticas de El programa minimalista, la teoría chomskyana ha sufrido una marcada modificación no solo de forma sino también de fondo como su mismo autor lo deja ver en ese último bastión de este andamiaje teórico. No obstante esta profunda alteración de los esquemas iniciales, es útil revisar al menos, en una forma esquemática, estas distintas modificaciones pues esto ayudará a justipreciar el total de la obra y vislumbrar de alguna manera, la serie de influencias que produjo en el desarrollo de las hoy conocidas como Ciencias Cognitivas.

1. Modelo estrictamente sintáctico (1957 – 1964)

Este modelo queda presentado en Estructuras sintácticas (1957) y complementado en “On the notion “Rule of Grammar” (1964) y en “A transformational approach of syntax” (1964).

El objetivo principal de este primer modelo es elaborar un mecanismo que explique la creatividad del sujeto hablante⁷. Este mecanismo será formal puro y contará con reglas absolutamente explícitas. Aquí sigue el método de Z. Harris pero establece que el análisis será estrictamente sintáctico. Adopta como unidad de análisis (como en los modelos sintagmáticos) la frase.

Veamos un ejemplo: Los niños juegan bien en este parque
Esta frase la podemos analizar linealmente: (el + plural)(niño + plural)(jugar + presente + 3ª persona + plural)(bien)(en)(este + singular + masculino).

Este tipo de análisis, fuera de caracterizar una serie de lexemas y morfemas, nada nos dice de la organización de la frase. Podemos analizar la frase mediante el método distribucional que procede desde la frase completa, por niveles, hasta llegar a las unidades gramaticales (constituyentes inmediatos). Así:





En reglas de reescritura sería:

a → b F es reescrito como S. Nominal y S. Predicativo
F → SN + S. Predicativo
b → c El SN es reescrito como Artículo y Nombre
SN → Art + N
c → d El S. Predicativo es reescrito como S. Verbal y S. Preposicional
S. Predicativo → SV + S.Prep … y así sucesivamente.

Este método da una idea de cierta organización en la disposición secuencial de la frase. Las reglas de reescritura se limitan a ser una forma más de expresar el análisis y de llegar a la conclusión de que la frase analizada es una frase real para obtener de ella un inventario de sus unidades. Chomsky toma estas reglas, pero modificándolas, no serán un método de inventario y certificación, sino, un modelo o representación de cualquier enunciado de la lengua. Un aporte significativo es el proponer la elaboración de un mecanismo formal que defina una gramática teórica y no una meramente descriptiva.

Veamos como funciona:
El niño juega en el patio.
El hermoso paisaje me emocionó.

En 1) el SN (sujeto) se describirá mediante la regla:
r1 --- SN → Art + N
En 2) mediante la regla:
r2 --- SN → Art + Adj + N

Ambas reglas se aplican a frases reales o sea, son sintagmáticas.

El método generativo consiste en proponer una regla única que sea capaz de analizar cualquier SN de una lengua. Esta regla será una de las etapas de generación de las distintas frases de dicha lengua. Un enfoque global como éste hace surgir la necesidad de definir componentes obligados, en este caso de un SN, y otros que serán facultativos (pueden o no estar).

Luego, la regla de reescritura en gramática generativa, podría ser:
SN → Art + (Adj) + N - el elemento entre ( ) es el facultativo

Chomsky les da a estas reglas, además, la función de inserción léxica, que consiste en la obtención de la frase real mediante la correlación de cada elemento del análisis, con el elemento léxico correspondiente (que en definitiva es una reescritura).

Un análisis de estas características, pronto encuentra importantes límites (complejidad creciente, imposibilidad de caracterizar algunas generalizaciones y regularidades que existen en la lengua real). Esto motiva a Chomsky a introducir un segundo nivel de análisis: el transformacional.

Las reglas transformacionales son de un carácter totalmente distinto de las de reescritura. En éstas se opera sobre un solo símbolo; en aquellas, sobre una serie de símbolos.

No vamos a ahondar en la complejidad que representa el análisis de la aplicación de cada regla de transformación. Solamente diremos que ante la obtención de una serie de elementos, como resultado de aplicar reglas de reescritura de función sintagmática y función de inserción léxica, que no constituyen una frase, para llegar a ésta, deben aplicarse una serie de transformaciones.

Supongamos que partimos de una frase dada y de su forma pasiva. Si queremos obtener la frase en pasiva, lo primero que hay que hacer es aplicar, a la primera frase, la transformación pasiva que permite el ‘reordenamiento’ de los distintos ‘segmentos’ de la frase original a fin de aproximarse al formato de la voz pasiva. Con esto es probable que lo que se obtenga nuevamente, no sea una frase. Hay que hacer nuevos ajustes, a través de otras transformaciones. Por un lado está el problema del sintagma verbal en el que hay que ajustar o adecuar la raíz del verbo con sus determinantes (tiempo del auxiliar, participio pasado); esto se logra mediante la transformación de afijación. Por otro lado, hay problemas de concordancia en el número ya sea dentro del sintagma nominal (entre Art y N), como así también, entre el sujeto y el verbo. Las distintas transformaciones de concordancia, dan cuenta de ello. Finalmente, es posible obtener así una frase en pasiva coherente con la frase de partida. A este mismo tipo pertenecen las transformaciones de desplazamiento (para el reordenamiento de sintagmas en frases complejas), las transformaciones de desaparición y las morfofonológicas.

Según sean indispensables u optativas, las transformaciones se dividen en obligatorias y facultativas; y estas últimas, en simples y generalizadas, según se apliquen a una sola sentencia o a más de una, respectivamente.

Resumiendo, en este método podemos distinguir dos niveles básicos de análisis:
El sintagmático y el transformacional.

El nivel sintagmático está integrado por una serie de reglas de reescritura de aplicación cíclica y secuencial que, siendo independientes del contexto (no importa el entorno del símbolo, para su reescritura), posibilitan la generación de una serie de símbolos o indicador sintagmático; luego, la aplicación de reglas de inserción léxica, convierte a este indicador en una secuencia de elementos o serie terminal. Presenta dos niveles de descripción: Estructura superficial de la que se pueda obtener la representación fonética y la estructura profunda a la que se le asigna el componente semántico.

En el nivel transformacional se aplican reglas que son dependientes del contexto (dependientes del análisis estructural o de contenidos particulares). El objetivo de estas reglas es convertir un indicador sintagmático en un indicador sintagmático derivado (mediante una transformación facultativa), o una serie terminal en una frase (a través de una transformación obligatoria). Estas reglas permiten derivar la estructura superficial de la estructura profunda.

¹ El concepto de enunciado que propone Chomsky, quizás sea su mayor aporte extralingüístico. Cuando define el enunciado tipo (que el considera, por lo menos inicialmente, como el objeto de la lingüística) como un objeto descontextualizado, da fundamento a todo un desarrollo de la informática que posibilitó la generación de compiladores y analizadores sintácticos para los intérpretes automáticos de lenguajes artificiales; sin contar, todas las derivaciones que esto trajo en el inmenso campo de la traducción automática, aunque esto no estuviera en las intenciones de Chomsky.
² La noción de gramaticalidad fue variando con el tiempo (en sus distintos modelos) y desembocó, antes de casi desaparecer, en un grado de gramaticalidad. Esto deja entrever la no pertinencia de la rigidez inicial.
³ Es de destacar que esta consideración introduce, aunque sea lateralmente, un criterio de sentido o significación en un modelo que en su inicio fue postulado focalizándose radicalmente en la sintaxis de la creatividad.
⁴ Toda frase representable por dichas reglas pertenece a la gramática, de lo contrario es agramatical.
⁵ La historia que cuenta Chomsky hace ver que fundamentalmente Port Royal en su Gramática General hace explícita esta distinción de superficial y profunda de las estructuras del lenguaje. En ningún momento, en todo el texto, como lo demuestra el trabajo de Xavier Laborda Gil (cf. bibliografía), se explicita esta teoría aunque, hay evidencias para admitir que estas estructuras se hallan incluidas en la Gramática.
⁶ Este tipo de estructura es muy usada en matemáticas y constituye lo que se conoce como dígrafo con raíz (o árboles enraizados). Lo de dígrafo viene porque estas estructuras tienen básicamente dos componentes: los elementos (representados por los vértices o nodos) y las relaciones (representados por los arcos o ramas) entre ellos. Queda así planteada una jerarquía de las relaciones entre los elementos, que están distribuidos en niveles. El nivel más alto es la raíz, que tiene un solo elemento y luego, mediante un grado variable de arborescencia, se distribuyen el resto de los elementos (hijos) del de la raíz. Se llega así al nivel más bajo (elementos sin descendencia) que se denominan hojas.
⁷ Este concepto de ‘creatividad’ no es novedoso, ya que era sostenido desde antiguo; lo novedoso fue plantear que este aspecto podía explicarse por la existencia de procesos recursivos en el lenguaje, y para ponerlos en evidencia, propone el uso de las funciones recursivas matemáticas (teoría de la computabilidad) que mediante aplicación de reglas específicas, podían generar un conjunto infinito de cadenas de símbolos. Algo parecido podría suceder con una lengua natural.

[continuará ... ]

¡Nos vemos mañana!