abril 27, 2014

Historia de la Lógica Transcursiva (Capítulo 197)

Cuaderno IX (páginas 1183 a 1188)

(Continuamos con Lingüística Teórica, y en esta oportunidad, con la segunda y última parte sobre el Generativismo de Chomsky)

2. Teoría estándar (1965)

En 1965 publica "Aspectos de la teoría de la sintaxis" (Aspectos), que como él mismo dice en el prefacio “…es un estudio exploratorio de los varios problemas que han surgido en el curso de las investigaciones sobre gramática transformacional” (Aspectos, p. 3).

Por el hecho de plantear aquí cómo debe ser formulada esta teoría, se la conoce como teoría estándar.

En esta obra deja sentado una serie de conceptos, que si bien, en apariencia, no modifican nada sustancial de lo planteado en el modelo anterior, sí fijan posturas básicas desde un punto de vista metodológico. Así, aclara la distinción que él hace entre competencia (conocimiento que el hablante-oyente tiene de su lengua) y actuación (el uso real de la lengua en situaciones concretas). Deja bien establecido que, dado que solo en una situación ideal, la actuación es fiel reflejo de la competencia, entonces, el problema básico es determinar las reglas subyacentes a los datos de la actuación concreta. Forzosamente entonces, debe ser mentalista⁸ y no debe asignar a cada una de las infinitas oraciones una descripción estructural de cómo la entiende el hablante-oyente ideal, sino proporcionar un análisis explícito que no dependa de la inteligencia ni de la comprensión; o sea, una gramática generativa.

En suma, el uso lingüístico adecuado incorpora como base una gramática generativa que expresa el conocimiento de la lengua del hablante-oyente, pero que nada dice del funcionamiento de un modelo perceptual del oyente o un modelo productivo del hablante.

Junto a los conceptos anteriores están: el de aceptabilidad que asocia a la actuación y el de gramaticalidad que asocia a la competencia. De acuerdo con esto, por tanto, hay enunciados que tienen baja aceptabilidad y alta gramaticalidad o viceversa; en cualquier caso, es obvio que ambos aspectos son “cosa de grado”⁹ (Aspectos, p. 13)

Vuelve a rescatar lo creativo del lenguaje destacando la propiedad que éste tiene de proveer los medios para expresar infinitos pensamientos. Esta característica, para que se dé, necesita de una gramática universal (GU) que explique el aspecto creativo del uso lingüístico y muestre las regularidades profundas que no son evidentes en la gramática misma. Por supuesto, esta GU es innata (Aspectos, p. 8).

Analizando lo estrictamente gramatical, deja intacto el componente sintáctico que debe seguir especificando en una oración, una estructura latente (subyacente o profunda) que determina la interpretación semántica, y una estructura patente (superficial) que determina su interpretación fonética. Sin embargo, esto que es mencionado textualmente al comienzo de la obra (en preliminares metodológicos), constituye la diferencia sustancial con el modelo anterior como bien deja expresado en el capítulo 4 (algunos problemas residuales) en el párrafo dedicado a las fronteras de la sintaxis y la semántica. Aquí, con motivo del análisis de un ejemplo en donde acepta no disponer de ningún mecanismo que lo explique basándose en los rasgos léxicos o relaciones gramaticales de la estructura profunda, le hace asumir a la estructura superficial, si bien no todo, por lo menos en parte, la ‘responsabilidad semántica’ de la oración. Esto lo asocia también al grado de gramaticalidad y dará origen luego (1971), a lo que el mismo Chomsky llamó una teoría extendida.

En cuanto a las reglas transformacionales, las sigue conservando aunque con algunas diferencias; específicamente las facultativas generalizadas, las elimina (Aspectos, p. 127).

3. Teoría estándar extendida

En el artículo “Deep structure, surface structure and semantic interpretation” (1971), Chomsky modifica la teoría estándar en un aspecto clave: la interpretación semántica. Ahora se hace definitivo lo esbozado en la teoría estándar (ver más arriba) de quitarle a la estructura profunda el monopolio de la información necesaria para la interpretación semántica. A partir de aquí, la interpretación será realizada también por la estructura superficial.

Las ‘cargas semánticas’ quedan ahora de la siguiente forma:

- En el nivel profundo, fuera de las significaciones léxicas, se definirán las relaciones funcionales (sujeto, objeto directo, etc.); esto se hará siguiendo reglas similares a las planteadas en la teoría estándar.
- En el nivel superficial, se analizarán la significación de los operadores ‘lógicos’ (cuantificadores, situación espacio-temporal, etc.). Aquí también se analizan tanto la entonación como el juego de acentuaciones a los que se les asigna una concreta indicación de sentido.

Esta ampliación constituye también un intento de explicación de la GU a través de la organización general de un sistema de reglas, según se muestra a continuación:



4. Modelo de principios y parámetros o modular (1985)

La multiplicación excesiva de las transformaciones que hacían la teoría prácticamente inmanejable, y, la exigencia que se le imprimía a la misma sobre explicaciones de la adquisición del lenguaje, desembocaron en la publicación de "El conocimiento del lenguaje" (1985) (Conocimiento) en donde se plantea un giro significativo de la gramática generativa. Éste pasa por el conocimiento del lenguaje al cual hace mención el título y que se transforma en el objeto de la investigación. Aquí plantea a la gramática generativa (GG) como un desplazamiento desde la conducta o los productos de la conducta a los estados de la mente/cerebro que integran la conducta.

Del conocimiento del lenguaje resalta tres aspectos fundamentales que representan los caminos que conducirán esta investigación y que quedan explicitados en el subtítulo del libro:
a) Naturaleza
b) Origen
c) Uso

La GG nos dirá sobre la naturaleza del conocimiento del lenguaje, ya que es una teoría que versa sobre el estado de la mente/cerebro del sujeto que conoce un lenguaje particular.

La GU nos dirá sobre cómo se adquiere este conocimiento del lenguaje, ya que es una teoría del estado inicial de la facultad lingüística, previo a toda experiencia.

Una teoría sobre la expresión del pensamiento, la comprensión y comunicación de una lengua, nos dirá en fin, sobre los usos del lenguaje (Conocimiento, p. 17).

Chomsky expresa que esta investigación es viable solo si se parte de al menos, dos supuestos (idealizaciones) básicos:

1) La existencia de una cierta propiedad de la mente (que llama P) que permita a una persona adquirir una lengua bajo condiciones particulares de experiencia. En esta situación, P (caracterizada por la GU), funciona como mecanismo de adquisición del lenguaje.
2) La propiedad de la mente descrita por la GU es característica de la especie (común a todos los seres humanos).

El hecho de considerar el lenguaje como una colección de acciones o formas lingüísticas, relacionadas con determinados significados o un sistema de sonidos asociado a un sistema de conceptos, es caracterizado por Chomsky como casos de una ‘lengua exteriorizada’ (lengua-E), en el sentido de que estos ‘constructos’ son concebidos independientemente de las propiedades de la mente/cerebro.

Como contrapartida debe existir, dice Chomsky, una ‘noción de estructura’ a la que llamó ‘lengua interiorizada’ (lengua-I) que constituya un elemento de la mente de la persona que conoce una lengua, que adquiere el que la aprende y que utiliza el hablante-oyente.

“Si se toma la lengua como la lengua-I, la gramática sería entonces una teoría de la lengua-I, el objeto que se investiga” (Conocimiento, p. 37).

Por consiguiente, la GU constituiría la teoría de las lenguas-I humanas, derivadas de la dotación biológica.

Queda argumentado en forma clara entonces, que el desplazamiento a que se hizo alusión anteriormente, se refiere al que se produce de pasar del estudio de la lengua-E al estudio de la lengua-I. De esta manera, una GG pretende averiguar lo que alguien sabe cuando sabe una lengua; o sea, qué aprendió de acuerdo con los principios innatos, y en donde la GU es una especificación de estos principios como un componente de la mente llamado ‘facultad lingüística’.

Hay un estado inicial común a toda la especie, que es esa facultad lingüística que se constituye en un sistema y cuya teoría es la GU. La experiencia faculta que este estado inicial pase a otro estado de relativa estabilidad y con modificaciones periféricas. Al involucrar la lingüística como objeto de estudio, la lengua-I y la GU (una con ubicuidad mental y la otra con sustento genético), pasa a formar parte de la psicología y aun de la biología.

En este panorama teórico, Chomsky, establece que la teoría de la GU debe cumplir con determinados requisitos. Por ejemplo:
- Ser compatible con las diversas gramáticas particulares.
- Pero a la vez, lo suficientemente restringida, como para explicar su desarrollo particular, con escasa experiencia.
- Debe expresar principios universales que sean capaces de restringir las clases de gramáticas posibles y los parámetros que se deben fijar con la experiencia.

Aparece así lo que le da sustento a la denominación a este modelo: los principios que son las reglas de la GU, y los parámetros que son la forma que adoptan aquellos principios.

Gramática modular

Frente al nuevo enfoque planteado, ya no se considera la GU como si aportara un formato para los sistemas de reglas, antes bien, se la contempla como formada por varios sistemas de principios; poseedora de una estructura modular similar a la que se describe en los sistemas cognitivos. Varios de estos principios están asociados con parámetros que se van fijando con la experiencia.

Estos sistemas autónomos o módulos, operan sobre los distintos niveles de la representación estructural.

En este modelo, el papel de las transformaciones es reducido. Está constituido por dos subsistemas: uno de las reglas y otro de los principios. El subsistemas de reglas encargado de las operaciones está integrado por la sintaxis con sus tres componentes: la base, las transformaciones y el léxico. Las relaciones con el subsistema de principios o teorías, se muestra en el gráfico siguiente:


En apretado resumen, la función de cada uno de los componentes del modelo sería: El léxico da la estructura morfológica y fonológica de un ítem léxico; también los rasgos sintácticos. La teoría de la X con barra especifica las reglas de estructura de frase de la GU. La EP equivale a la estructura profunda y es producida por el léxico y las reglas de estructura de frase. La regla Mueva α especifica las transformaciones (las que quedaron como lícitas) que se pueden aplicar a la EP para generar ES (equivalente a la estructura superficial). El componente fonético asigna a ES una forma fonética (FF) y el componente lógico, una forma lógica (FL – representación semántica). La teoría de los límites determina la extensión de una construcción sintáctica. La teoría de la rección especifica las relaciones entre núcleo sintáctico y sus modificaciones. La teoría θ determina los roles temáticos. La teoría del ligamiento apunta a las relaciones entre constituyentes y sus antecedentes. La teoría del caso produce la asignación de casos a los elementos fonéticos. La teoría de control determina el funcionamiento de las categorías vacías (huellas).

Aparentemente quiere expresar que es una lingüística teórica que usa datos de la actuación para la determinación de la competencia, que es el objeto primario de la investigación.
Esto es trascendente pues abandona el criterio tajante (todo o nada) de gramaticalidad postulado en su método inicial.


Bibliografía

Bronckart, J.P., (1977), Teorías del lenguaje, Herder, Barcelona – 1980.
Chomsky, N., (1965), Aspectos de la teoría de la sintaxis, Aguilar, Madrid -1971.
- (1966), Lingüística cartesiana, Gredos, Madrid – 1972.
- (1968), El lenguaje y el entendimiento, Planeta-De Agostini, Bs. As. -1992.
- (1975), Reflexiones sobre el lenguaje, Planeta-De Agostini, Barcelona – 1985.
- (1979), Teorías del lenguaje – Teorías del aprendizaje – El debate Piaget – Chomsky, Crítica, Barcelona – 1983.
- (1980), Reglas y representaciones, Fondo de Cultura Económica, México – 1983.
- (1985), El conocimiento del lenguaje – Su naturaleza, origen y uso, Alianza, Madrid – 1989.
- (1995), El programa minimalista, Alianza, Madrid – 1999.
Gil, J.M., (1999), Introducción a las teorías lingüísticas del siglo XX, Melusina – 2001.
Jespersen, O., (1924), The philosophy of grammar, George Allen & Unwin, London – 1958.

Mendoza, 23/8/2006                         Dante Salatino

[continuará ... ]

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