septiembre 20, 2014

Historia de la Lógica Transcursiva (Capítulo 343)

Cuaderno XV (páginas 2063 a 2066)

(Hoy trataremos de contestar la siguiente pregunta ¿Cuáles serían las condiciones del niño al nacer y hasta adquirir el lenguaje?)


En la figura anterior hemos bocetado cuáles serían las posibles etapas por las que pasaría la adquisición del lenguaje, tanto oral como escrito.

Según nuestro punto de vista, el lenguaje convencional (tanto oral como escrito, que no son dos lenguajes distintos, sino simplemente dos modalidades del mismo lenguaje) se desarrolla bajo dos aspectos complementarios: 1) el psíquico y 2) el biológico-social.

En cuanto al aspecto psíquico, podríamos decir que es el más importante, puesto que es en esta etapa (que se desarrolla en los primeros 18 meses de vida) en donde se 'construye' la estructura psíquica que luego servirá para proyectar el lenguaje convencional que el niño aprende por imitación.

Esta estructura psíquica es el correlato contextural de las categorías léxicas de cualquier lenguaje cotidiano, aquellas que lo marcan morfosintácticamente (sustantivo → verbo → adjetivo → adverbio) y es a lo que yo llamo lenguaje natural, el que basado en el equivalente de un sustantivo universal, el que por intermedio de las que a posteriori se transformarán en las formas nominales del verbo (infinitivo, gerundio, participio y gerundivo), habría evolucionado hacia las otras contexturas, las bases psíquicas del resto de las categorías léxicas.

Habiéndose formado las categorías léxicas (cuyo detalle será motivo de un capítulo próximo), ya está todo preparado para recibir los contenidos del lenguaje cotidiano, para dar origen al lenguaje oral (a partir de los 18 meses), el cual como es obvio, comienza por disponer un aparato auditivo en condiciones de percibir los sonidos emitidos por las personas allegadas al niño. El proceso es bastante simple: primero se oye y luego, tiempo mediante, se escucha, esto es, se interpreta eso que se oye. El tiempo que media entre oír y escuchar es el que se emplea para ir formando los distintos PAFs glosokinéticos, que como vimos en el capítulo anterior, formarán luego el hábito del habla.

En cuanto al lenguaje escrito, se han descrito una serie de etapas por las que se pasa hasta llegar a la escritura. Supuestamente se distinguen en el siguiente orden: dibujo → letras → palabras → escritura.
De igual forma y tradicionalmente, se describen los siguientes niveles en la adquisición del lenguaje escrito:

1 - Nivel pre-silábico: en donde se distingue dibujo de escritura
2 - Etapa intermedia: en donde hay reconocimiento de la palabra
3 - Nivel silábico: se establece una relación entre sonido y grafías
4 - Nivel silábico-alfabético: comienza a distinguir sílabas y fonemas
5 - Nivel alfabético: donde se relaciona fonema (sonido) con grafía (letra)

Luego de las etapas anteriores lee y comprende lo que escribe y dice.

Todo lo anterior, evidentemente, describe más que explica, solo el aspecto pragmático de todo este mecanismo, que ha surgido tras largos periodos de observación, pero nada nos dice de los procesos que subyacen.

En la parte inferior de la figura podemos ver un esquema en donde trato de sugerir la relación de los verdaderos procesos que están involucrados en la adquisición del lenguaje en todas sus modalidades, lo que será tratado en otro capítulo.

Completando un poco el tema del capítulo anterior, las afasias, nos hacemos la siguiente pregunta:
¿Es posible dividir las afasias que alteran el significado (que depende del lenguaje convencional) y aquellas que alteran el sentido (que depende del lenguaje natural) de la palabra psíquica?

Esta pregunta admite dos respuestas:

Negativa: porque las afasias solo pueden dividirse en volitivas y cognitivas o asimbólicas, o verbales y psíquicas.

Positiva: porque dentro de las afasias psíquicas están las que dependen de la relación que se establece entre lo volitivo/cognitivo con la realidad objetiva/subjetiva. Este tipo de alteraciones ya escapan a las patologías anteriores, y aunque podrían seguir llamándose 'afasias', pertenecen al campo de psicopatología, y caracterizan las únicas dos alteraciones existentes: las neurosis, en donde se revierte la relación hacia la 'realidad interna' y tiene que ver con el significado; y las psicosis que tienen que ver con el sentido y la 'realidad externa'.

Para pensar: "En las psicosis se da 'lo que está y nunca estuvo'; mientras que en las neurosis ocurre lo opuesto, 'lo que estuvo y nunca está'."

¡Nos vemos mañana!