mayo 16, 2014

Historia de la Lógica Transcursiva (Capítulo 216)

Cuaderno X (páginas 1297 a 1302)

(Continuamos con el libro de Bradley "Los principios de la lógica")

7. Estos dos sentidos de la idea, como el símbolo y lo simbolizado, la imagen y su significado, son por supuesto, conocidos por todos nosotros. El motivo por el cual me he explayado en esta distinción obvia es que en muchos de nuestros pensamientos es sistemáticamente descuidada. [ni tan obvia, ni tan descuidada, ni tan real, ni tan precisa] Cuando uno habla de una idea, la cual es la misma en medio del cambio, no se está hablando de un evento psíquico el cual está en flujo incesante, sino de una porción del contenido, lo cual la mente {psiquis} ha fijado {convirtiéndose en estructura}, y el cual no es en algún sentido un evento en el tiempo {he aquí porqué la idea ¡no es algo muerto! Sí es un evento en el tiempo y por supuesto esto es lo que le da vida , existencia real, y queda, de esta manera, registrada en la estructura psíquica (espiral)}.

Yo hablo de significado, no de una serie de símbolos. {¡pero no acepta lo que podría ser la diferencia!} Creer en ideas universales no involucra la convicción de que esa abstracción exista, aún como hechos en mi cabeza. El evento mental {psíquico} es único y particular, pero el significado con que se usa es separado de su existencia y del resto del contenido fluctuante. Ello pierde su relación con en símbolo particular; se encuentra como un adjetivo, referido a algún sujeto, pero indiferente en sí mismo a cualquier sujeto especial. {acaba de descubrir el proceso de simbolización [lingüística, por supuesto] Por tanto, la ambigüedad de la idea puede ser exhibida (tesis). Por un lado, no hay idea posible que sea lo que significa. Antítesis. Por otro lado, una idea no es nada sino solo lo que significa. [algo absolutamente erróneo]. En la tesis la idea es la imagen psíquica {no, la estructura}; en la antítesis, la idea es la significación lógica. [esta asignación no tiene sentido desde el punto de vista psíquico]

p#7  En el primero es el signo completo, pero en el segundo no es nada sino el significado {está cerca pero le falta un paso intermedio}. En las conclusiones del capítulo, se usa idea principalmente en el sentido de significado.(*)

(*) Es un error, en principio, tratar de defender la realidad de los universales, como un intento de mostrarlos como eventos psíquicos existentes en un determinado momento. {por suerte, el error lo comete el autor. Vamos a demostrar que los universales - tal cual yo los entiendo  y defino - sí son eventos psíquicos existentes en un momento dado}

8. Para los propósitos lógicos, la distinción psicológica de idea y sensación se puede decir que es irrelevante, mientras la distinción entre idea y hecho es vital. {esto obedece a que no fue capaz de establecer una lógica que rija la realidad toda, en donde estén las ideas y los hechos} La imagen o la idea psicológica [primero, no son lo mismo, y segundo, no es psicológica, sino psíquica] es para la lógica nada más que realidad sensible [ya aclaramos que la lógica no tiene ninguna relación con realidad alguna y menos con la sensible]. Esto es a nivel de la mera sensación de los sentidos. No son hechos ni un significado. Ni son separados de una presentación mutilada, y fijada como una conexión. Ni es indiferente a su lugar en el flujo de los eventos psíquicos, a su tiempo y relaciones con el resto del contenido psíquico. No es un adjetivo referido a su existencia, como viviendo en tierras extrañas, bajo otros cielos, y a través de cambiantes estaciones.

La vida de ambos está tan enmarañada con su entorno que si se las considera sensaciones articulares, su carácter es destruido. Ellas tienen exigencia. Pero una idea si se toma la idea de significado, no es dada ni presentada, sino tomada. Esto es como sino existiera. No puede ser aún, un evento, con un lugar en la serie espacio-temporal. Puede ser un hecho no más en nuestra cabeza que fuera de ola. Y, si se toma esta mera idea en sí misma, ella es un adjetivo divorciado, un parásito aislado, un espíritu sin cuerpo, descansando en otro, una abstracción de lo concreto, una mera posibilidad, lo cual por sí misma, no es nada.

9. Estas sombras paradójicas y fantasmas de hechos son los que aparecen cuando decimos: sin ideas no hay juicios.
(i) En primer lugar es claro que la idea, que usamos como predicado de un juicio, no es mi estado mental {psíquico} como tal. [¡ya es un avance!]
(ii) En segundo lugar ¿es posible que la idea sea una imagen no en realidad como un evento psíquico privado, sino considerando el contenido global de esa imagen? La respuesta es negativa. Esto es porque no son aplicables a una imagen en particular, sino que lo que aplicamos en realidad es esa parte de su contenido, el cual ha sido fijado en nuestra mente {psiquis} como su significado general.

p#10  La idea en el juicio es el significado universal; jamás es una imaginería ocasional y menos puede ser un evento psíquico total. {esto es así porque la considera del punto de vista lógico}

10. Ahora sabemos lo que entendemos por idea lógica [otro engendro que no existe], y podemos someramente, en anticipación de las conclusiones, dogmáticamente establecer que el juicio tiene que ver con ella. {¡he aquí el problema!} Debemos apartar lo más lejos posible las dificultades psicológicas y metafísicas {¡por suerte!} El juicio propiamente dicho es el acto que refiere un contenido ideal, reconocido como tal hacia una realidad más allá del acto. El contenido ideal es la idea lógica [¡que manera de fabricar entelequias!], el significado tal cual lo hemos definido. Este es reconocido como tal, cuando conocemos que, por sí mismo, él no es un hecho sino un adjetivo 'errante'. [no sé porqué mezcla hechos con adjetivos]. En el acto afirmativo, trasladamos ese adjetivo a, y unido con, un sustantivo real. [¡ahora queda claro! esto es pensamiento lógico al mejor estilo cognitivo] Y percibimos que al mismo tiempo, que la relación establecida, no es hecha por el acto, ni manejada dentro de él ni por su corrección, sino que es real por ser independiente de, y estar más allá de él.

p#11  11. Se habrá notado que hablamos de un juicio afirmativo una idea, o contenido ideal y que no hemos hecho mención del S y de la cópula. La doctrina prevalen sostiene que tenemos siempre dos ideal y que una de ellas es el S.
(i) No es verdad que cualquier juicio tenga dos ideas. Podemos decir lo contrario: que todos tienen solo una. Tenemos un contenido ideal, una compleja totalidad de cualidades y relaciones y luego introducimos divisiones y distinciones, y llamamos a eso productos ideales separadas con relaciones entre ellos. Y esto es casi inobjetable. Pero lo que es objetable es nuestra negación de la totalidad ante nuestra mente {psiquis} es una idea única; y esto sí involucra en principio, un serio error.

Las relaciones entre las ideas son en sí mismas ideales. No hay relaciones psíquicas entre los hecho mentales. {¿cómo que no?} Ellas no existen entre los símbolos, sino que se manejan en lo simbolizado. Ellas son parte del significado y no de la exigencia {¡craso error!}. Y la totalidad en donde ellas subsisten es ideal, y por tanto una idea.

p#12  Repitiendo la misma cosa: la imagen es un signo, y el significado no es sino una parte del todo, la cual está divorciada del resto y de su existencia. En este contenido ideal hay grupos y uniones de cualidades, respondiendo a los nombres, verbos y proposiciones [¡verdaderamente es un iluso!] pero estos variados elementos, que está bien distinguirlos, no tienen validez fuera del contenido global. Todo esto es una idea, que contiene todas las ideas que se quieran hacer en ola; pero es fijada por la mente {psiquis} como una idea. La vieja superstición de creer que el juicio es el acoplamiento de un par de ideas debe ser abandonada.

12. El otro lado de este error, está en creer que en el juicio una idea es el S y que el juicio se refiere a otra que él. Debemos ver que el S, es al fin, no idea sino realidad. {la idea también lo es}

II) 13. Las teorías erróneas sobre el juicio, naturalmente caen en dos categorías, aquella viciada por la superstición de S, predicado y cópula, y aquella que trabaja bajo otro defectos. Veamos esta última primero.
(i) El juicio no es ni la asociación de una idea con una sensación, ni la vivacidad o la fuerza de una idea o ideas. Las ideas de que estamos hablando son eventos psíquicos, mientras que el juicio, como hemos visto, tiene que ver cone l significado, un contenido ideal el cual es universal [si hay que no es universal, es precisamente, el significado] y que seguramente no es el hecho mental. Mientras todo esto tiene relación de fenómeno, una imagen mental, como tal, es una yuxtaposición como estar soldada a una sensación, no podemos, al ser mera realidad, hacer una afirmación o una negación, una verdad o una falsedad. Solo es realidad que existe pero que no tiene la posibilidad de ser verdadera.

p#14  Hay una idea en el sentido de una imagen particular, en cierta manera co-unida con o sujeta a una sensación. Pero si suponemos que las ideas de alguna manera, están unidas con la sensación, luego dónde está el juicio, donde está la verdad o la falsedad.

p#15  Suponemos en primer lugar que la idea se auto-mantiene, luego son dudas, como un hecho, ella está en relación mental {psíquica} con el hecho de la sensación. Los dos fenómenos coexisten, como coexisten un dolor de cabeza con un silogismo; pero tal coherencia psíquica está lejos de una afirmación. En segundo lugar, podemos suponer que la idea, como tal, desaparece, su mutilado contenido es ligado en al sensación. La única forma de avanzar es suponer, en primer lugar, que la idea se auto-mantiene, y que se distingue de su contenido, y además suponer, en segundo lugar, que ambos son distinguibles de la sensación.

Tenemos luego, dos hechos, una sensación y una imagen, y al lado de estos, un contenido aparte de la imagen. [¡se le ha armado un lío fenomenal!] Hay que buscar una condición que haga posible el juicio, que no es la asociación. Tenemos una transferencia del contenido de una imagen a la sensación y la cuantificación de esta última como un S; pero ambas son inexplicables. [y, ¡si!] Debemos agregar que es imposible para una sensación o sensaciones, servir como S de cualquier juicio. [si sigue mezclando la realidad con la lógica, le va a pasar siempre lo mismo]

p#16  14. La vivacidad de una idea no es juicio, sino mera presentación.

p#17  15. La esencia del juicio descansa, no en la producción de verdad o falsedad - estados que no alteran nada de la esencia de las cosas que representan - [¡justamente, porque no representan nada!] - sino más bien en la producción actual de un cambio en la existencia real.

p#19  La verdad puede tener 'grados', cualidad que no posee el juicio.

p#20  El juicio es primariamente lógico, [¡por fin lo hace explícito!] y como tal no tiene grados; la relación del contenido ideal en realidad debe estar o no estar. [¡puro Aristóteles!]

p#21  16. El juicio no es: a) inclusión en o exclusión desde una clase, b) inclusión en o exclusión desde el S;  c) la afirmación que el S y el predicado son idénticos o iguales.

p#30  20. El pasado y el futuro no son conocidos excepto como modificaciones del presente.

p#31  Una idea, podríamos decir, es la sombre de un O; para un animal, sin embargo, es la cosa o no es absolutamente nada.

21. Sería dificultoso detallar los pasos del proceso pro medio del cual las ideas, como tales, se transforman en objetos de conocimiento, y la verdad y falsedad, en juicios (... ). Quizás sería correcto conectar la distinción de verdad y falsedad en general con la adquisición del lenguaje. [¡NO!, no solo sería incorrecto, sino que además es un atentado a la comprensión que podamos lograr del fenómeno lingüístico]

p#33  22. La imagen no es un símbolo o idea. Es en sí mismo, un hecho o algo que los hechos proyectan. Lo real, como se nos aparece en la percepción, conecta la sugestión ideal con sí misma, o simplemente la expulsa desde el mudo de la realidad. Pero el juicio es el acto por el cual, mientras se reconoce la idea como apariencia, nada es predicado de él ( ... ) El contenido ideal el cual es también un hecho, y el contenido ideal el cual es 'nada' más allá de él mismo, son la verdad y la falsedad tal como aparecen en el juicio.

¡Nos vemos mañana!