mayo 17, 2014

Historia de la Lógica Transcursiva (Capítulo 217)

Cuaderno X (páginas 1303 a 1308)

(En el capítulo de hoy veremos algunos aspectos que hacen a una mejor fundamentación de la Tesis - Unos pequeños apuntes sobre el 'signo' - Primera parte del primer trabajo para obtener la regularidad en Psicolingüística, la materia del cuarto Curso de la Licenciatura que me exigen para optar a mi título de Doctor en Letras)

Fundamentación de la Tesis

¿Por qué la Semiótica?

Cita de Carlo Sini ("Semiótica y Filosofía" - 1985 - Bs As, Hachette)
p#10  "Definir, clasificar, fundamentar, son operaciones sígnicas que suponen ya una decisión implícita respecto de lo que es el signo, y el modo cómo se relaciona con el mundo y el hombre, y que suponen, por consiguiente, una decisión en cuanto a qué son el mundo y el hombre."

p#10  "Una filosofía del signo implica, necesariamente, el problema general de la interpretación." {relación con la Hermenéutica}

Según Sini, en Peirce:
- Primeridad → Acontecimiento (Ad-venimiento) {¿fenómeno?}
- Secundidad  → Hecho (acaecimiento)
- Terceridad → ¿Realidad? de los fenómenos

"La semiosis debe ser concebida como un proceso real triádico" (en "Semiótica y Dialéctica" - J. Samaja - 2000; p#44)
p#44  Que todo signo es triádico quiere decir que pone, invariablemente, en juego 3 instancias o elementos que son:
  i. el signo (S) (también llamado representamen), es decir, algo que está en lugar del O. {para mí (S)ujeto}
 ii. el objeto (O), o sea, aquello que es representado por el representamen. {para mí (O)bjeto}
iii. el interpretante (I), esto es, el término medio que relaciona S y O. {para mí V (cambio)}

p#62  El lenguaje universal no es una nomenclatura para un conjunto de cosas auto-significantes preexistentes, sino que construye sentidos estables que no preexisten y que en consecuencia, no pueden distinguirse de él.

Motivación: respuestas a estas preguntas que habría que reformular (Samaja, "Semiótica y Dialéctica", p#63)
1. ¿Cómo ignorar el 'océano semiótico' que es la vida misma en el mundo natural y de la cual procede el hombre por vía evolutiva?
2. ¿Cómo ignorar que la historia del lenguaje es incuestionablemente un proceso epigenético sobre la semiosis enactiva (según el sentido que le da Bruner) [En la representación enactiva (enactive representation) el sujeto representa los acontecimientos, los hechos y las experiencias por medio de la acción. Así, por ejemplo, aunque no pueda describir directamente un vehículo como la bicicleta, o aunque no tenga una imagen nítida de ella, puede andar sobre ella sin tropezar. Los contornos de los objetos relacionados con nuestras actividades quedan representados en nuestros músculos. Este tipo de representación está pues muy relacionado con las sensaciones cenestésicas y propioceptivas que tiene el sujeto al realizar las acciones. Es un tipo de representación muy manipulativo. Esta es una burda manera de describir lo que yo llamo memoria operativa, que se maneja mediante PAFs]: sinónimo de práctico o incluso, sensorio-motriz, según Piaget; e irónica de la vida pre-lingüística?
3. ¿Cómo admitir la tesis de que antes de la lengua 'nada se distingue' cuando la vida animal {por más simple que sea la vida no humana} desmiente por doquier esa afirmación, y que sin dudas los animales {y cualquier ser vivo} distinguen muy bien lo que deben distinguir {para sobrevivir}?



Apuntes sobre el signo - Semiosis: signo y su acción

NOTA: Sobre nuestra hipótesis: la realidad tiene una estructura y su unidad estructural es el signo. El signo es un constructo lógico. Lo semiótico es una propiedad de lo real. La Semiótica, entendida como campo de extensión y operación de la lógica (Peirce), puede ser útil para observar los sistemas reales y todos sus componentes, entre ellos, el lenguaje natural.

Por tanto, en principio, el marco teórico tiene que reflejar la referencia tomada con respecto a dos conceptos: a) estructura → lenguaje universal (sintaxis); b) signo → caracterización como unidad de sentido, desde una lógica multivaluada.

En el trabajo completo hay que agregar un tercer marco teórico (que de paso sea dicho, es el único que existe en el proyecto); c) los fundamentos psicolingüísticos, a través de las ciencias cognitivas (nicho a investigar): nacimiento, evolución, comprensión y producción del lenguaje natural, como un proceso epigenético.

En su totalidad, el trabajo, pretende caracterizar la realidad y la psiquis, en sus interrelaciones y sugerir alternativas para estudiar el lenguaje natural, que surge de tales interrelaciones.

APUNTES: para abordar la Semiótica, está bien guiarse por Peirce y Saussure, pero para caracterizar el signo, se debe comenzar por la Filosofía, pues allí tuvo, en su origen, una caracterización eminentemente lógica. {que es la que nos interesa}

Deóntico: normativo o que tiene que ver con lo obligatorio.
Lógica Deóntica: lógica de las normas.
Enunciado Deóntico: enunciado que expresa obligaciones o deberes, o que trata acerca de lo obligatorio y lo permitido.
Dialéctica: todos los procesos que implican el desarrollo de una tesis a partir de la de sus contrarios.

Heráclito: "Si no esperas lo inesperado no lo reconocerás cuando llegue." [máxima que apliqué, en todo este trabajo, a rajatabla]



PSICOLINGÜÍSTICA

(primera evaluación)



LOS DESAFIOS DE LA PSICOLINGÜÍSTICA

Introducción

Hay una falta de consenso sobre el área a la que pertenece la Psicolingüística como ciencia. Algunos la consideran como la rama de la Lingüística General que investiga la naturaleza biológica del lenguaje en su dimensión psicológica (Fernández Pérez, 1999: 35); para otros, es una rama de la Psicología Cognitiva (Vega y Cuetos, 1999: 37) y en fin, los hay quienes la consideran una rama de la Psicología General (Belinchón, 1996: 11).

A pesar de estas discrepancias, hay alguna coincidencia en los objetivos (o desafíos como los llaman Vega y Cuetos) y que principalmente son:

- Adquisición de la lengua y aprendizaje.
- Comprensión y producción del lenguaje.
- Cognición y habilidad lingüística.
- Patologías lingüísticas.
- Lenguaje oral y escrito.
- Lenguaje y significado.

Sin ninguna duda que el lenguaje, sin que podamos definirlo completamente, tiene múltiples aristas desde dónde abordarlo. Por lo menos, podemos plantearlo básicamente, como un proceso emergente psico-bio-socio-cultural, y esto justifica de alguna manera, que cada uno de estos aspectos se constituya en núcleo de atención de diversas disciplinas.

En cuanto al aspecto psicológico del lenguaje, campo de interés de la Psicolingüística y que ya fuera destacado por Sapir, tiene especiales dificultades para su abordaje dado que el punto de partida aparente es qué se entiende por lenguaje y cuáles son sus supuestas funciones.

Hay tantas definiciones de lenguaje como investigadores sobre el tema. No obstante, Mario Bunge (Bunge, 1983: 14) muestra un excelente esquema de las visiones más significativas sobre el lenguaje. Estas posturas, según este autor, con marcadas limitaciones, pretenden dar una cobertura global al problema del lenguaje y son fundamentalmente tres:

- Estructuralismo
- Mentalismo
- Psicología Biológica y Social

Dependiendo a cuál de las anteriores posturas se adhiera, tendría que ser cómo la Psicolingüística abordara ese aspecto psíquico del lenguaje. Sin embargo, por lo menos en la situación actual, como la Psicolingüística está mucho más cerca de las Ciencias Cognitivas clásicas que de la Lingüística General, es que el abordaje se hace desde una perspectiva simbólico – computacional (objetivista diría Lakoff), siendo su sustento teórico, en gran parte, la ‘metáfora de la computadora’.

Entonces, es evidente que en realidad, el problema fundamental de la Psicolingüística actual no radica tanto en el lenguaje como tal, sino en la mente ya que se asume que es allí donde se procesan los datos provenientes del mundo externo y que dan sustento al aprendizaje y por tanto al conocimiento de ese mundo, que habilita solo al hombre, para disponer de un medio de comunicación de su experiencia como lo es el lenguaje natural.

Las restricciones a las que se somete la investigación del aspecto psicológico del lenguaje, siguiendo las pautas cognitivas, tienen su fundamento en que se asume la categorización del mundo en un todo de acuerdo con la lógica clásica y en el hecho de tomar esta misma lógica, como matriz del pensamiento. Por tanto es relativamente fácil hacer corresponder las estructuras mentales (mediante representaciones simbólicas internas) con las cosas del mundo; y como de símbolos abstractos se trata, también es sencillo manipularlos algorítmicamente mediante una computadora. Este planteo prácticamente invalida la proyección social que se pretende dar a la adquisición y desarrollo del lenguaje, ya que los fundamentos de esta ‘habilidad lingüística’ que se le asigna a los individuos, no parte del carácter social del lenguaje, sino de una concepción ‘conveniente’ de la relación mente-cerebro.

Una forma distinta (aunque no menos computacional) de abordar esta problemática, es la llamada conexionista; basada en los estudios sobre Redes Neuronales Artificiales (RNA), y en donde ya no se manejan representaciones internas capturadas en la memoria, sino una serie de patrones de activación distribuidos, de procesamiento paralelo, y no serial como en el caso anterior. Aquí se pretende cambiar la ‘metáfora de la computadora’ por la ‘metáfora del cerebro’, suponiendo así mismo, que el cerebro funciona como lo hacen tales RNAs y no como una computadora.

Es así que las tendencias que imperan en la actualidad en Psicolingüística, tienen que ver con los considerados niveles de procesamiento del lenguaje (arquitectura funcional); aceptando sin restricciones, que el lenguaje es una ‘función mental’. Hay dos tendencias enfrentadas en cuanto a esta consideración: 1) la modular, que estima un funcionamiento serial de los niveles de procesamiento o módulos, existiendo por tanto, una comunicación unidireccional (abajo-arriba) entre ellos; y 2) la interactiva, en donde los mecanismos de procesamiento pueden funcionar en paralelo y la comunicación entre ellos es bidireccional.

Ha sido Jerry Fodor, en 1983, quien sistematizó la relación entre estos procesos modulares, tratando de explicar la comprensión del lenguaje. Mediante una taxonomía funcional de los mecanismos cognitivos dio pautas de cómo podría funcionar la mente al procesar el lenguaje, a través de estos módulos autónomos y especializados asentados en una estructura neuronal fija. Esta postura, defensora de una conveniencia más que de una realidad, aunque fue muy popular, perdió fuerza al tener que reconocer su propio autor, la obligada existencia de un nivel de coordinación central (no especializado) que supervisara el funcionamiento de los módulos y además permitiera representar la situación en la cual se da todo el funcionamiento modular. Fodor se declara abiertamente incompetente para explicar este nivel, al menos científicamente. Por tanto esta teoría funcionó en la práctica medianamente bien, para explicar los niveles bajos y periféricos de procesamiento lingüístico.

Por otro lado, la arquitectura interactiva (defendida principalmente por Rumelhart y McClelland) propone un mecanismo de procesamiento paralelo y bidireccional que trataría de explicar los efectos contextuales. Esta propuesta está basada en modelos conexionistas.

Si bien en el análisis de los distintos procesos funcionales que se investigan del lenguaje, existen modelos modulares e interactivos que tratan de explicarlo, en la práctica el límite entre ellos no es para nada claro y es así, que cada uno tiene un poco del otro modelo.

[continuará ... ]

¡Nos encontramos mañana!