mayo 25, 2014

Historia de la Lógica Transcursiva (Capítulo 225)

Cuaderno X (páginas 1351 a 1356)

(Continuamos con Escohotado y con Aristóteles, del que veremos, muy brevemente, su obra "Acerca del alma")

¡El pasaje que viene es sublime! Hace una descripción majestuosa de nuestras especies.

Las sustancias primeras observan una gradación en su theos (por una tradición mitológica estas sustancias eran consideradas Dioses) o divinidad, de acuerdo con la proporción de materia y forma (lease S y O) en ellas vigente. Si bien no hay - en acto - o 'actualmente' una materia desprovista por completo de forma {nosotros también lo planteamos como algo absolutamente teórico} (un perfecto apéiron o 'caos'), si hay una forma sin materia o con un mínimo de materia, que para Aristóteles, constituye la sustancia más noble y evidente a la vez. (esta forma sin materia es la inteligencia (nous)) {la psiquis para nosotros} que atraviesa el mundo de parte a parte. La cosas {los seres vivos} llevan la inteligencia {viviente} dentro, pero su sutileza hace imposible retenerla en envoltura material alguna.

Veamos nuestro esquema (que elaboramos hace ... no sé cuanto tiempo; pero seguro, mucho tiempo antes de leer a Aristóteles):

Referencias: S = sujeto - O = objeto - A = animal
F = fanerhomo (androide) - H = hombre

Para nosotros, S es la forma y O la materia. En la justa medida (50%/50%) está H: el hombre como especie. Desde H (sujeto) parte el aspecto psíquico (psiquis, que se va completando a medida que se evoluciona desde sujeto a individuo; esto es, desde lo puramente biológico hasta lo social, pasando por lo psíquico propiamente dicho) hacia la forma (S) y hacia la materia (O). En 50% H y 50% S se encuentran los animales (A). Tendiendo hacia H = 0%, los demás seres vivos. En 50% H y 50% O se encuentran los fanerhomos (F = ⊚). Tendiendo hacia H = 0% están los demás engendros artificiales.

En nuestro caso, la forma pura (S = 100%; O = 0%) no es el nous (eso es de Anaxágoras) (inteligencia) como en Aristóteles, sino la vida como concepto abstracto. (O = 100%; S = 0%): representa a los objetos inertes (sin vida propia). Compuesto todo el esquema, tenemos: el animal (A): (50% de vida; 50% de psiquis); el hombre (H): (100% de psiquis; 50% de vida; 50% de materia); y el fanerhomo (F): (50% de psiquis; 50% de materia). En los extremos están S = 100% de vida, y O = 100% de materia. ¡Hemos definido, así, todo cuanto existe en la realidad!

Pura información, inteligencia pensándose en lo inteligible o, más simplemente, bios theoretikos (vida contemplativa). Es despersonalizada por completo esa sustancia {el pensamiento} que 'muere' del modo más perfecto: desde adentro (la quintaesencia [En la Edad Media, la quintaesencia (en latín = quinta essentia) era un elemento hipotético, también denominado éter. Se le consideraba un hipotético quinto elemento o "quinta esencia" de la naturaleza, junto a los cuatro elementos clásicos: tierra, agua, fuego y aire. En una cosmología no estándar es equivalente a la curvatura del espacio-tiempo de la relatividad general de Einstein.][en Lógica Transcursiva equivale al elemento oculto, la libido o el motor de la psiquis; además, aquí no constituye el quinto elemento, sino el cuarto. Los otros tres son: S, O y V; vale decir, sujeto, objeto y el cambio o transformación aparente que los relaciona. El cuarto elemento es un cambio o transformación oculta])

Lo mismo que el nous de Anaxágoras, no es un creador, sino un foco de discernimiento que precisa y delimita. {¡Hermosa definición de nuestra psiquis!}

{Nosotros desubjetivamos la vida como tal. La tomamos solo como fundamento de todo ser vivo; sobre lo que se soportan (aquí entra a jugar la definición de sujeto de Aristóteles) y por tanto, como 'concepto', carece de psiquis.

El hombre no es, según nuestro esquema, psiquis pura, sino, como lo manifestamos en la definición anterior, se dan en él, el mayor grado de discernimiento (de precisión y delimitación) de toda la escala biológica y engendros artificiales.


El esquema anterior plantea, como eje, la psiquis (H) que, por un lado se relaciona con la vida (izquierda), y por otro con la materia (derecha). Lo cual muestra que los engendros artificiales, aunque pueden tener psiquis, carecen de vida.

Para Aristóteles, esta sustancia intelectual {para nosotros psiquis} carece de influencia subjetiva en el curso de las cosas. Es concepto (no voluntad), sencillamente 'informa', como coronamiento de un universo real, que se autoregula y que en su autarquía (en su 'ser en sí) constituye una finalidad inconsciente y espontánea.

Dimensión de las formas materializadas, la physis, constituye un innato impulso al movimiento; siempre hubo y siempre habrá movimiento. El movimiento constituye una realización de lo movido, el 'acto' de lo que es en potencia. Acto = energeia (en: "en" ergon = "obra", "operación"). Potencia = dynamis. Para dar respuesta de que el movimiento es cumplimiento, Aristóteles, deja clara la idea evolutiva. "De modo general es visible que lo engendrado es imperfecto y se encamina hacia su principio; por consiguiente, lo último según la generación, ha de ser lo primero, según la naturaleza (physis)". {podemos decir, entonces, que la esencia es el fundamento del cambio}. Hay un movimiento circular que es idéntico al reposo, por se continuo y eterno.

Lo que así se mueve, 'reposa cambiando' (Heráclito) y 'cambia reposando' {Salatino} {Definición esta, del estado estacionario que caracteriza a todo lo vivo y que fundamenta su evolución}

Solo el pensamiento objetivo (nous) tiene el estatuto de 'motor inmóvil'; {aquí no coincido; este desequilibrio estable es patrimonio de todo lo vivo [por otro lado, pensamiento objetivo es sinónimo de pensamiento lógico, algo que, como ya se discutió, no existe]} cualquier otro movimiento es o bien natural {oculto} o bien forzado {evidente}, y en ambos casos se observa la 'mediación' de la materia por la forma, y de la forma por la materia. {esto no quiere decir otra cosa que:

V = Movimiento forzado (evidente) (falta en la figura)}

La potencia 'aspira' al acto, tal como la materia 'espera' la forma. Pero la interpenetración de una por la otra solo se realiza con esfuerzo. Debido a la resistencia de la materia a aceptar la forma, el cosmos {la realidad} solo puede elevarse {evolucionar} despacio y gradualmente desde las existencias inferiores {menos complejas} a las superiores {más complejas}



Apuntes de "Acerca del alma" - Aristóteles (Introducción de T. Calvo Martínez - Biblioteca Clásica Gredos, 14 - 1988)
[Lo esencial sobre Psicología, en Aristóteles, aparece en "De Anima", aunque en realidad está diseminada, como tema, en toda su obra, excepto en el Organon, en donde el mismo establece taxativamente, que la Lógica no tiene nada que ver con la Psicología]

Introducción: El alma para Aristóteles (o psyché) es la explicación del fenómeno de la vida. Por tanto, este tratado no es sion un tratado acerca de los vivientes, acerca de los seres naturales dotados de vida. Interpreta el dualismo tradicional cuerpo-alma a través de sus propios esquemas conceptuales de entidad/accidentes, materia/forma, potencia/acto.

Se contraponen a este enfoque, básicamente, las circunstancias históricas, las connotaciones religiosas ligadas a la idea de alma y el cartesianismo: al afirmar la autonomía e incomunicación entre las sustancia pensante (alma) y extensa (cuerpo). El alma así, queda totalmente desvinculada del cuerpo, y la vida se interpreta desde una perspectiva mecanicista. Se abandona la relación que, tradicionalmente habían tenido alma y vida.

Sobre las cosas, señala Aristóteles, que no es posible formular afirmaciones de muy distinto rango y condición: cabe, por ejemplo, decir que son, pero también: dónde, cuándo, de qué tamaño, cómo son. Se nos dice, entre todas estas posibilidades de hablar acerca de la realidad, la primera y original (protón) sería aquella que se articulara conforme al esquema lógico-lingüístico. [algo con lo que discrepo totalmente, pues Aristóteles no fue quien relacionó la lógica y la gramática con el pensar, y por tanto, con la psiquis o lo mental. Esta es una generalización antojadiza y cómoda que se hizo mucho después] ¿Qué es esto? Es obvio y trivial que, en cada caso, la respuesta concreta dependerá del tipo de realidad a que se apunte con tal pregunta, pero es importante señalar que en cualquier caso, las distintas respuestas habrán de tener una estructura idéntica. {si por estructura entendemos 'interrelaciones', entonces, esta respuesta es la realidad}

Esta contestación podrá, luego, ser determinada agregando distintas determinaciones o afecciones (accidentes) de esa entidad concreta. Afecciones o accidentes cuyo sujeto (hypokeimenon) es la entidad en un doble sentido: como sujeto físico de inherencia (ningún accidente tiene existencia ni puede darse separado de la entidad), y como sujeto lógico de predicción (los accidentes no se dicen sin la entidad). [se olvidó del sujeto más importante: el sujeto psíquico que es el único que importa a los fines de definir la realidad subjetiva. Además le falta el sujeto social o individuo (sujeto en vida de relación). El sujeto lógico, que lo podríamos asimilar al sujeto gramatical, no existe. El sujeto físico es el sujeto biológico, o sujeto sin más]

Ousía (entidad) es, por tanto, aquello que realiza la doble y coordinada función de ser sustrato físico de determinaciones y sujeto lógico o referente último de nuestro lenguaje, acerca de la realidad. [¿cabe alguna duda de cuál es la orientación que el autor le da a la obra de Aristóteles?]

Aristóteles establece como rasgos fundamentales de la entidad (ousía), el ser, algo individualizado, separado, es decir, algo determinado. Así regresamos al punto de partida, cerrando el círculo a partir del cual se origina la teoría aristotélica de la entidad: el discurso esencial se origina en la pregunta: ¿Qué es esto?; aquello a lo que la pregunta se refiere ha de ser un 'esto'; o sea, una entidad primera, individual. El sujeto y referente último del discurso ha de ser algo determinado, y la materia es indeterminada. ¿Qué hace que la materia salga de su indeterminación y se transforme en algo determinado?; evidentemente, la forma. {en nuestro caso: el sujeto (S)}

El S que se busca en el ámbito de las realidades naturales será: la materia {O} determinada, por la forma {S}, y el compuesto {V} hilemórfico.

Tres son los tipos de realidad o aspectos de lo real a los que cabe denominar ousía: la materia, la forma y el compuesto. En palabras de Aristóteles: "Solemos decir que uno de los géneros de los entes es la entidad, y que esta puede ser entendida, en primer lugar, como materia - aquello que de por sí no es algo determinado -, en segundo lugar, como estructura y forma en virtud de la cual puede decirse ya de la materia que es algo determinado, y en tercer lugar, como el compuesto de una y otra." {¡Maravillosa coincidencia con lo superficial de nuestro PAU:

Le falta lo profundo (⊽) para completarse; o sea, lo que le da vida a este complejo. La esencia que da origen a parte de la psyché}

La esencia, en Aristóteles, expresa que hay esencia, no solo en las entidades, sino también en los accidentes. {es decir, en el esquema (estructura) adjunto}
"La esencia es el contenido de la definición." {de-fin-ir: en busca del límite}

¿Qué parte de lo definido recoge el enunciado de la definición? Aristóteles considera que la definición no ha de incluir las partes materiales del compuesto, sino las partes de la forma específica, las partes de lo que Aristóteles denomina e îdos.

Es interesante considerar el significado de e îdos ya que, habitualmente, se traduce con la palabra latina 'forma'; pero forma, también es la traducción del término griego morphé. Ahora, ¡e îdos y morphé no son sinónimos! En el contexto en que estamos, la diferencia entre estos dos términos es la que existe entre la estructura de un organismo viviente, y las funciones o actividades vitales que ese organismo realiza {¡brillante!} Así, e îdos es el conjunto de funciones que corresponden a una entidad natural. {por tanto, morphé es nuestro qué, mientras que e îdos nuestro cómo} El conjunto de tales funciones constituye la esencia de la entidad natal y por tanto, constituye también el contenido de su definición. {En nuestro caso, esto requiere algunas precisiones, pues, Aristóteles se queda, de esta manera, en nuestro plano superficial. Para nosotros, esencia no solo es la función, ya que consideramos que ésta no es suficiente para 'definir' un sistema (llevarlo al límite); falta el aspecto profundo, aquel que nos diga a qué categoría [aquí, categoría es la categoría transcursiva, y no la kantiana, ni la aristotélica] pertenece la entidad considerada. Este detalle que permite que, verdaderamente, se cierre el 'ciclo' propuesto por Aristóteles, y que le permite, a esta estructura, evolucionar como sistema, mediante la reorganización autopoiética (⊽); es a lo que nosotros le llamamos 'esencia'. El motor del funcionamiento cíclico que integran el qué, el cómo y el cuándo. [a través del porqué]}

El e îdos, el conjunto de funciones que corresponden a una entidad natural, aparece como causa de la entidad natural misma. No es una causa exterior: la causalidad de la forma específica es inmanente (se trata de una concepción dialéctica, circular, de la causalidad en cuanto que la función produce la estructura - las actividades vitales mismas crean y segregan los distintos órganos - y la estructura, a su vez, a la función, si bien la prioridad es de esta última, el e îdos. En tanto que, causa inmanente, Aristóteles denomina 'entidad' (ousía) a la forma específica, en otro sentido, se denomina ousía a aquello que es causa inmanente del ser de cuantas cosas no se predican de un S; por ejemplo, el alma de un animal. Por último, el e îdos o forma específica, no solo es la esencia y la causa inmanente de la entidad natural, sino también, su causa final o fin. [se debe tener en cuenta que alma, en Aristóteles, viene de ánima; esto es, de todo aquello 'animado', es decir, que tiene vida]

Solo se contesta a la pregunta: ¿Por qué estos elementos son un hombre?, cuando son considerados desde el punto de vista de la función a que están destinados y sirven; la actividad del ser humano que constituye su razón de ser, su finalidad; la forma específica, como finalidad inmanente, es decir como télos, como entelequia, acto o actividad que es un fin en sí mismo.

Resumiendo: e îdos o forma específica es: a) esencia, b) causa inmanente, y c) causa final (fin).

[Puede parecer curioso, pero e îdos en griego, también significa IDEA (Según Platón, todas las cosas del mundo material han sido creadas a partir de unas formas, moldes, arquetipos o paradigmas que denomina Ideas), y en nuestro caso, a partir de estas ideas, que representan la estructura psíquica, se construye lo que yo llamo: memoria operativa, y que no es otra cosa que lo que mueve a la acción hecha hábito, es decir, una acción específica, que no deja de ser una 'forma específica']

[continuará ... ]

¡Nos encontramos mañana!