agosto 14, 2014

Historia de la Lógica Transcursiva (Capítulo 306)

Cuaderno XIII (páginas 1839 a 1844)

(En capítulo de hoy analizaremos el tiempo interno y la importancia de la 'cuña temporal'. Además, propondremos a la ironía como una herramienta para investigar los mecanismos cognitivos de nuestra psiquis, especialmente, la comprensión)


TIEMPO INTERNO – CUÑA TEMPORAL

Veamos un posible funcionamiento psíquico del tiempo. En la figura observamos un nivel superficial (tiempo externo), lineal y unidireccional (antes → después); y un nivel profundo (tiempo interno), que cicla por el pasado, el presente y el futuro. Ambos se contactan intermitentemente en el Ahora, en donde se disponen periodos de 25mseg, de los cuales, 12,5 se emplean en el rastreo rostro-caudal y 12,5 representan una CUÑA TEMPORAL o de inconsciencia.

El cerebro interrumpe su actividad 40 veces/seg. para rastrear la realidad. Este rastreo que tarda 12,5mseg es el tiempo durante el cual estamos conscientes. Luego vienen 12,5mseg donde se procesa lo del periodo anterior, por lo que estamos inconcientes. Ambos tiempos parten de un mismo Ahora. El externo en un eterno presente mientras que el interno cicla por el pasado, para rescatar lo almacenado en la cuña anterior, por el presente (tocando el Ahora) para ingresar lo que sigue ocurriendo en la realidad externa, mientras nuestro cerebro trabaja y por el futuro, adelantando una posible respuesta en función de lo ocurrido en situaciones similares.

Ambos tiempos se vuelven a encontrar en la próxima interrupción (o Ahora). Cada ciclo se registra en una ‘espira’ de la estructura psíquica, en donde se disponen las ideas (o reflejo lógico transcursivo de la realidad externa) en sincronía con el tiempo externo representado en cada espira, para construir la ‘historia’ del sujeto o la memoria de largo plazo. Los pensamientos (o interpretación de las ideas) operarían durante la CUÑA TEMPORAL (o tiempo psíquico) en base a la ‘memoria de corto plazo’ (rampa del pasado) y permanentes ‘consultas’ a la estructura psíquica. La siguiente animación ayuda a comprender mejor este mecanismo.



La siguiente animación muestra, 'visto desde adentro', la relación entre el tiempo interno (reloj azul) y el tiempo externo (reloj rojo - espiral semejante a la molécula de ADN), remedando la asimetría en la velocidad en la dilatación temporal que nos explicara Einstein en la teoría de la Relatividad Especial o Restringida, dándonos la sensación que el tiempo de la historia se 'hunde' en el pasado.





SITUACIÓN IRÓNICA

En la ironía por debajo de su aspecto superficial (evidente) manifestado en el significado literal, aflora su esencia, lo profundo, su sentido. Por esta razón se presta para investigar los mecanismos cognitivos de nuestra psiquis y entre ellos, la comprensión. En 1997 Hamamoto sugirió que el elemento fundamental del fenómeno irónico se da en función de la discrepancia entre un reconocimiento (real) y un conocimiento previo (expectativa). La distinción entre el ‘conocimiento de la ironía’ y su ‘forma lingüística’ se debería a una diferencia de niveles: uno no-lingüístico y el otro lingüístico, aunque no necesariamente, uno la negación del otro.

En el esquema (arriba izquierda), sobre el eje –C/C no existiría discrepancia entre E (lo esperado) y R (lo real). En cambio, sí habría discrepancia entre los dos niveles a lo largo del eje –D/D. El mecanismo en los niveles cognitivo y lingüístico funcionaría contemplando cuatro modalidades irónicas básicas: prototípica, disolutiva, verdadera e involuntaria. El funcionamiento del esquema de Hamamoto, constituye una conexión de Galois, o sea, una oposición mediada por otra oposición idéntica a la señalada como el núcleo de nuestro PAU (esquema arriba derecha). En la figura se pueden individualizar los dos niveles operativos de la ironía: el dextrógiro (Dx) o SVO representando el nivel lingüístico (superficial); y el levógiro (Lv) o O∇S que representa el nivel de la cognición (profundo).

[continuará ... ]

¡Nos encontramos mañana!