agosto 28, 2014

Historia de la Lógica Transcursiva (Capítulo 320)

Cuaderno XIV (páginas 1923 a 1928)

(Hoy continuamos con el análisis de cómo tratan con las categorías las distintas corrientes lingüísticas cognitivas)

TEORÍAS CON ENFOQUE COGNITIVO-SEMÁNTICO-CONCEPTUAL

En este apartado mostraremos los distintos intentos de categorización surgidos desde un enfoque mayoritariamente semántico que se sustenta en tres hipótesis mayores (Croft, 2004, p. 1) usadas por esta especialidad, para acercarse al lenguaje, a saber: a) el lenguaje no es una facultad cognitiva autónoma, b) la gramática es conceptualización, y c) el conocimiento del lenguaje emerge de su uso.

Croft (op. cit., p. 2-5){Estas hipótesis propuestas por Croft en realidad están orientadas a la lingüística cognitiva, pero me parecen también pertinentes para enmarcar cualquier enfoque ‘cognitivo-semántico- conceptual’} detalla las hipótesis anteriores:

a) Esta primera hipótesis establece que el conocimiento lingüístico – conocimiento del significado y de la forma – es básicamente una estructura conceptual y que los procesos cognitivos que gobiernan el lenguaje en uso, en especial la construcción y comunicación del significado mediante el lenguaje, es en principio, la misma que la de las otras habilidades cognitivas.

b) Esta hipótesis está englobada en el lema de Langacker: ‘gramática es conceptualización’, que se refiere específicamente a que la estructura conceptual no puede ser reducida a una simple correspondencia de verdad condicional con el mundo. La conceptualización, afirma esta hipótesis, es la más importante de las habilidades cognitivas del hombre y es la que permite comunicar la experiencia vivida, además de poder utilizar el conocimiento lingüístico que disponemos. Todos los aspectos de la estructura conceptual están sujetos a interpretación, incluyendo la estructura de las categorías y la organización del conocimiento. Por eso, las inflexiones y construcciones gramaticales cumplen un papel importantísimo en la interpretación de la experiencia que debe ser comunicada de una manera específica. Esta hipótesis de la conceptualización es aplicable a una amplia gama de fenómenos léxico- semánticos, como son entre otros, la polisemia y la metáfora.

c) La tercera hipótesis sugiere que el conocimiento lingüístico surge del uso del lenguaje. Esto quiere decir que tanto las categorías y estructuras semánticas, como también la sintaxis, la morfología y la fonología, están construidas sobre nuestro conocimiento de expresiones concretas, usadas en una determinada ocasión. El proceso inductivo de abstracción y esquematización involucrados no se apartan de las reglas convencionales, las que son respetadas aún, en las relaciones planteadas entre construcciones gramaticales muy específicas y el significado de los términos utilizados. En otras palabras, el análisis detallado de las variaciones sutiles en el comportamiento sintáctico y en la interpretación semántica, da lugar a un modelo diferente de representación gramatical que ‘acomoda’ tanto los comportamientos lingüísticos idiosincrásicos, como los patrones generales de este comportamiento.

Analizaremos a continuación cada uno de los intentos de categorización que están respaldados en las siguientes ideas asumidas por todos los lingüistas llamados ‘cognitivos’: a) la importancia de la cognición lingüística como proceso cognitivo, b) la importancia del significado como motor del lenguaje, c) la importancia de la predicción en la determinación de los fenómenos lingüísticos a través de orientaciones y tendencias, d) la corporeidad (embodiment) del significado, dado que la experiencia filtrada por la percepción no corresponde a la descripción del mundo real sino a un significado interiorizado en la experiencia corporal, e) la estructura de las categorías cognitivas, que no solo se corresponden con las categorías lingüísticas, sino que son la misma cosa, y f) la organización en espacios mentales, los que son construidos a partir de la experiencia perceptiva y cuyo acceso y manipulación están condicionados por la cognición y el uso del lenguaje.

En este análisis detallado mostraremos, entre otras cosas, que el sustento lógico de todos ellos respeta, de una u otra forma, los inviolables principios básicos de la lógica tradicional, es decir, respeta la lógica objetiva con lo cual se transforman en herramientas inútiles para abordar la subjetividad que implica el estudio de la estructura psíquica y su funcionamiento.

LAS CATEGORÍAS COMO PROTOTIPOS

El origen de los prototipos como una forma de definir una categoría se puede establecer cuando surgió la inquietud de tratar las categorías mentales como un sistema e intuir que cambiar el concepto de categoría permitiría comprender mejor cómo funciona la mente y cómo a través de ella, comprendemos el mundo. Mediante el desplazamiento del modelo tradicional de categorización al plano social, se pretende, no definir verdaderas categorías, sino tratar de comprender los mecanismos psíquicos que subyacen a la categorización. Todo esto obligó a establecer una serie de aspectos que estas categorías debían cumplir para pertenecer a este nuevo sistema.

De los aspectos formales que servirían para definir tal sistema de categorías, podemos al menos individualizar cuatro, según nos lo propone Givón (2005, p. 39): a) Los límites: ¿discretos o continuos?, b) La estabilidad: ¿invariantes o contexto-dependientes?, c) El criterio de selección: ¿únicos o múltiples? y d) La distribución: ¿agrupadas o dispersas?.

La propuesta pionera de Eleanor Rosch (1978) fue la que intentó establecer los principios psicológicos de la categorización, aunque varios años antes de su primer trabajo, Lofti Zadeh {Lofti Zadeh es un matemático e ingeniero eléctrico estadounidense de origen iraní que hizo grandes aportes en el campo de la informática; entre lo más importante está la propuesta de la lógica difusa} (1965), presenta una variación de la lógica aristotélica que consistía en simular la forma en que los seres humanos tomamos decisiones, a través de la posibilidad de asignar a una proposición infinitos valores de verdad (entre 0 y 1), en vez de solo dos (0 y 1) como lo hace la lógica binaria.

Su operación se basa en reglas heurísticas de la forma si (antecedente) entonces (consecuente) en donde antecedente y consecuente también son conjuntos difusos.

La lógica así estructurada sirve para categorizar, pero a diferencia de la categorización tradicional (con conjuntos de límites netos) aquí tenemos categorías con bordes difusos y en donde un elemento siempre pertenece en un cierto grado (grado de pertenencia) a una cierta categoría, pero nunca pertenece del todo. Un conjunto difuso queda definido por el par: variable lingüística (puerta bastante abierta) – función de pertenencia (0.8). La figura siguiente muestra la disposición de una categoría difusa según la definiera Zadeh.


CATEGORÍA DIFUSA DE ZADEH




La figura adjunta muestra una categoría binaria o de bordes netos, en donde, la ‘puerta’ en este caso, está ‘abierta’ o está ‘cerrada’ y no hay otra posibilidad (respetando el principio del tercero excluido de la lógica clásica).





[continuará ... ]

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