agosto 18, 2014

Historia de la Lógica Transcursiva (Capítulo 310)

Cuaderno XIII (páginas 1863 a 1868)

(En este capítulo hablaremos sobre la Tipología genética del lenguaje natural humano y de su genética)


TIPOLOGÍA GENÉTICA DEL LENGUAJE NATURAL HUMANO

Se puede establecer un paralelo entre la especiación u origen de nuevas especies y el origen de una nueva lengua, mediante la teoría del equilibrio puntuado (1972) que propone la aparición de una nueva especie como consecuencia de un salto fenotípico sin elementos intermedios, lo cual es muy similar a lo que encontramos en las distintas lenguas, cuyos cambios no son graduales.

En segundo lugar, un símil entre la novedad evolutiva biológica y la variabilidad lingüística. Dos procesos permiten explicar la novedad evolutiva. Uno, el aceptado por la mayoría, es el empalme de ARN y el otro, la mezcla de exones.

El exón es una unidad funcional, no del gen (que es como un ‘texto’), sino de la proteína que el gen significa. Lingüísticamente, el exón, como partícula gramatical, sería un marcador discursivo.

Se suponen uniones improvisadas de exones de genes vecinos, en un solo gen, injertando así, novedad y variabilidad evolutiva sin alterar la ‘lectura’ habitual del ‘texto’. Verdaderos marcadores discursivos que sin participación sintáctica en el texto de base, sirven para establecer ‘relaciones’ entre módulos funcionales y por ende, dar origen a una ‘nueva función’ distinta de las que estaban codificadas en el ADN genómico (o texto original).

Promoción de una novedad evolutiva que, en el caso del lenguaje natural (conservando las analogías), podría explicar perfectamente el surgimiento de nuevas lenguas. Este mecanismo biológico (teórico) sugerido es de utilidad ya que permite fundamentar una tipología genética del lenguaje natural humano, en donde, la diversa gramaticalización de estructuras en distintas posiciones determina distintas funciones.


GENÉTICA DEL LENGUAJE NATURAL HUMANO (I)

Trataremos de esbozar un posible origen del lenguaje natural del hombre, partiendo del supuesto que el subjetivón es equivalente a una célula eucariota, con su núcleo evidente (superficial) y una o más ‘organelas’ (profundo), lo cual permitiría distribuir el LN de acuerdo al Dominio (núcleo) y una serie de modalidades (organelas) que cumplirían una función de tipificación.

La Lógica Transcursiva considera lo social como una ‘composición celular’ que daría sustento, a ese nivel, a la cultura, como a nivel psíquico a la cognición y a nivel biológico a la vida. Este enfoque da soporte a la hipótesis central de esta investigación: “En el lenguaje natural humano los aspectos subjetivos (evidentes) pueden abordarse desde una lógica del sentido propia del lenguaje universal de lo vivo”.

Desde el supuesto básico y en conformidad con la teoría no ortodoxa de la evolución, surge una hipótesis secundaria: “En el lenguaje natural humano las distintas lenguas son producto de una evolución genética manifiesta a través de una variabilidad evolutiva”. Para probar estas hipótesis, vamos a adherir a una investigación genética realizada en embriones de la Drosophila Melanogaster (mosca de la fruta) que demostró que el cuerpo de la mosca, durante su desarrollo, se divide en una serie de segmentos estancos.

Cada célula de su organismo ‘sabe’ a que compartimiento pertenece. El gen que controla este mecanismo, da la IDENTIDAD al compartimiento, seleccionando entre varias estructuras posibles. Si aceptamos anteriormente el concepto de ADN social, podremos aceptar ahora, el de cromosoma social, que al igual que su par biológico, estaría compuesto por genes loci-funcionales. En el lenguaje se proponen como constituyentes básicos, un GEN CODIFICADOR que controlaría la disposición superficial (qué poner y cuándo ponerlo) y un GEN REGULADOR que controlaría la disposición profunda (cómo y dónde ponerlo).

[continuará ... ]

¡Nos encontramos mañana!