agosto 17, 2014

Historia de la Lógica Transcursiva (Capítulo 309)

Cuaderno XIII (páginas 1857 a 1862)

(Hoy intentaremos construir una Tipología Genética del Lenguaje Universal que nos permita abordar la genética de dicho lenguaje)


TIPOLOGÍA GENÉTICA DEL LENGUAJE UNIVERSAL

Nuestros PAUs serían los patrones universales de la expresión subjetiva mínima; que sin ser ni objeto, ni sujeto, equivaldrían a las primeras células nucleadas y los podríamos llamar: subjetivones; o los generadores de aspectos subjetivos (vida, conocimiento y lenguaje).

El subjetivon es propuesto como el molde universal desde donde surgen los patrones subjetivos básicos que darán sustento a un ADN social determinado. Este LU está dispuesto según seis dominios distribuidos en dos variantes (dextrógira y levógira) y su tipología se basa estrictamente en el orden de sus elementos.

Se propone aquí este LU como el presunto origen de nuestro lenguaje natural, por lo que lo denominaremos urlingua {UR: del alemán – originario; LINGUA: del latín – lengua}, que con solo la sintaxis determinaría la forma (la geometría funcional) y gobernaría los ‘accidentes gramaticales’ de cada lengua natural.

La urlingua está especificada, en su estructura, por el dominio real o subjetivon respectivo que representa, aportando un ‘modo de ver’ la realidad que daría sustento a una lengua vernácula adecuada para poder expresarla.

La figura nos muestra la disposición complementaria de los seis dominios en que se distribuye la urlingua de acuerdo a su sintaxis (tipología sintáctica de orden). Estos dominios estarían vigentes en distintas ‘regiones’ de la realidad subjetiva y desde allí servirían de molde, quizás, para una protolengua determinada, de las seis aceptadas hoy día.


GENÉTICA DEL LENGUAJE UNIVERSAL

Según lo planteado en este trabajo la realidad subjetiva estaría integrada por sistemas adaptativos que evolucionan. Tal evolución se constata mediante desarrollo y crecimiento (morfostasis), y por la generación de nuevas estructuras (morfogénesis).

La primera de ellas, mediante duplicación y la segunda por fecundación. El subjetivón, como la célula nucleada, tiene un núcleo (lo superficial) y una gameta (lo profundo). Cada subjetivón se comporta como una lengua materna universal (LMU) que tiende a ser de una determinada forma.

En la figura vemos, en su parte izquierda, una posible forma de crecimiento y desarrollo, por duplicación, de una LMU que mantiene intactas sus características básicas a través del tiempo. En la parte derecha podemos ver cómo un supuesto apareamiento entre LMUs de la misma variante, permite engendrar una LMU nueva.

El apareamiento entre subjetivones de variantes distintas sería posible, mediante la inclusión de una o más ‘organelas’ que puedan representar una LMU completa y de cualquier variante, o incompletas como equivalentes de lenguajes naturales más rudimentarios.

Así, por ejemplo, el esquema superior de la figura podría representar la ‘estructura lingüística’ de alguien quien teniendo como lengua materna el español (núcleo SVO), hubiera adquirido como segunda lengua el vasco (organela SOV), o tal vez una lengua materna como el alemán, cuyas cláusulas principales son SVO y sus subordinadas SOV.

[continuará ... ]

¡Nos vemos mañana!